Madring asoma como el circuito que le va a hacer acordar a más de uno lo que es sufrir: Sainz avisa que es bravo y copado
El piloto madrileño, que corre de local en la decimocuarta fecha de la Fórmula 1, contó que el trazado madrileño sorprendió en el simulador. Admitió el apodo de "destroza-coches" que dejó la Fórmula 3, pero aclaró que falta ver qué pasa con los monopostos de la máxima categoría.
Empecemos por la jugada clave: a Madring lo presentaron como el circuito que rompe autos, y Carlos Sainz, el dueño de casa, salió a poner paños fríos antes del Gran Premio de España. El madrileño, que este fin de semana se calza el Williams en la decimocuarta fecha del campeonato 2026, reconoció que el trazado de 5.416 metros y 22 curvas ya les complicó la vida en el simulador, y dejó una frase que a más de uno le va a sonar conocida: "Es un circuito muy complicado, muy espectacular". Traducido a criollo: un autódromo de los que te hacen transpirar la camiseta.
El antecedente que asusta
La fama de barrio pesado se la ganó Madring a fuerza de golpes. En las dos jornadas de práctica de Fórmula 3 que se corrieron a fines de agosto, los pibes largaron la bandera roja 19 veces entre todos: contactos, trompos, paredes visitadas. El director de Williams, James Vowles, fue el que le puso el apodo de "destroza-coches", como esos rivales del fútbol que te comen la cancha de arriba abajo.
“Creo que lo de car killer es para los F3 de momento. Habrá que ver si es así en F1 o no. Lo que está claro es que es un circuito muy complicado, muy espectacular. Todos lo hemos dicho tras hacerlo en el simulador, que nos ha sorprendido lo complicado que es y lo difícil que será.”Carlos Sainz
Sainz, con la lógica del que sabe que en la tribuna se sufre igual que en boxes, pidió no quemar el libro antes de tiempo. "Yo creo que por lo menos en esa parte será un circuito con carácter, con dificultad, no un circuito más que se añade al calendario porque sí. Luego, si es demasiado o si hay que cambiar alguna curva o algún piano, pues ya habrá tiempo con el paso de los años para ir mejorando", tiró, con ese tono de técnico que no se guarda nada pero tampoco se apura.
El piloto, que viene de pasarla mal en lo deportivo, se acopló rápido a la parte que más le jode a cualquier protagonista: la previa. "Tengo ganas de que llegue el viernes, de subirme al coche porque creo que antes voy a tener muchos eventos promocionales, mucho marketing, atender a sponsors y a medios, que ya sabéis que es la parte del piloto que más cuesta. Pero incluso en eso, voy a intentar disfrutarla al máximo porque es la parte que me toca en casa y tengo que hacer un esfuerzo extra por mi país y por mi ciudad", tiró Sainz, haciéndose cargo del combo de obligaciones como quien entra a una cancha visitante y sabe que tiene que dejar todo.
Fernando, el hincha de toda la vida que sigue la Fórmula 1 desde los tiempos de Fangio, me decía esta semana mientras tomaba un café en Palermo: "Mirá, si los pibes de la Fórmula 3 ya rompieron todo, los de la máxima van a hacer leña del árbol caído. Igual, Carlos de local siempre se prende, así que va a ser un carrerón". La pregunta que queda flotando es la misma que se hace todo el paddock: ¿Madring termina siendo ese trazado de referencia que se recuerda por sus postales, o se convierte en el dolor de cabeza permanente del calendario? Lo sabremos el domingo, cuando los monopostos de verdad le pasen raya por encima.
Próxima parada: el Gran Premio de España en Madring, con Sainz corriendo de local y un circuito que, por ahora, ya se ganó el respeto antes de pisarlo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.