Adiós al zócalo de la compu: cómo se esfumaron el Solitario, el Buscaminas y el Pinball y dónde encontrar los rescoldos
Durante casi treinta años vinieron de fábrica con cada PC. Microsoft los despegó del sistema operativo, los llenó de avisos publicitarios y, en el caso del Pinball 3D, lo abandonó por una pelota fantasma que nadie supo arreglar. Un recorrido por la historia oculta de los jueguitos que nos enseñaron a usar el mouse.
¿Te acordás de la primera vez que encendiste una computadora y, antes de hacer cualquier cosa, te quedaste un rato largo dándole clic al Solitario o armándole minas al Buscaminas? Bueno, esa pequeña costumbre hogareña lleva casi treinta años y, como toda costumbre, fue cambiando sin que nos diéramos del todo cuenta. Te cuento cómo se cocinó esta historia: con ingredientes de oficina, un poco de cocina nostálgica y un final con sabor a licencia vencida.
Pensalo así: Windows era como una casa que te entregaban amueblada. No solo venía con las paredes y las cañerías, sino con una mesita de luz donde ya estaba apoyado el juego de cartas, otro donde te esperaba el buscaminas y, en el mejor de los casos, un tablero de ajedrez. Nadie te cobraba extra por eso. Estaba incluido en el alquiler.
Una colección que empezó en 1990 y terminó de madurar con Windows 7
El Solitario desembarcó en 1990, junto con Windows 3.0. Dos años más tarde, en Windows 3.1, se sumó el Buscaminas. Después llegaron FreeCell (1995), Corazones, Damas chinas, Ajedrez Reversi y otros títulos que se fueron apilando hasta llegar al catálogo más completo de la serie, el de Windows Vista y Windows 7, donde aparecieron Chess Titans, Mahjong Titans y Purble Place. En la feria CES de 2007, Microsoft presentó esos juegos como parte integral del sistema operativo, casi como quien exhibe una habitación renovada.
La propia compañía, cuando celebró los treinta años del Solitario en 2020, recordó que el juego no estaba ahí solo para matar el rato. Cumplía una función pedagógica concreta: enseñar a los usuarios novatos a arrastrar y soltar elementos con el mouse, una interacción que a principios de los noventa todavía resultaba novedosa para la mayoría. Era, en definitiva, una clase de computación disfrazada de pasatiempo.
El Pinball 3D, el primero en caerse de la mesa
La primera baja importante fue el 3D Pinball: Space Cadet. Y la historia de su desaparición es una de las más jugosas de la ingeniería del software. El juego no lo había hecho Microsoft: lo desarrolló Cinematronics y lo publicó Maxis en 1995 bajo el nombre Full Tilt! Pinball. Microsoft consiguió una licencia para incluir una de sus mesas en Windows y el título estuvo presente desde Windows 95 hasta Windows XP.
Cuando el equipo de ingeniería empezó a adaptar Windows de 32 a 64 bits, se topó con un problema absurdo: en la nueva arquitectura, la pelota atravesaba los objetos de la mesa sin registrar ningún impacto. El detector de colisiones había dejado de funcionar, como si en una mesa de pool real la bola ignorara los bordes y las bandas.
“El código era de una empresa externa, tenía muy pocos comentarios y resultaba difícil de seguir. El equipo no logró identificar el origen exacto del problema y tomó la decisión de eliminar el juego del producto.”Raymond Chen, ingeniero con más de tres décadas en el desarrollo de Windows, en su blog técnico
En una actualización de 2022, Chen agregó un dato todavía más curioso: el error más grave había aparecido originalmente en una versión experimental para procesadores Alpha AXP. Alguien lo había corregido después, pero nadie le avisó al resto que el juego había sido rehabilitado internamente. Cuando años más tarde Microsoft Garage quiso relanzarlo como aplicación independiente, el área legal le bajó el pulgar: la licencia original con Cinematronics solo autorizaba la inclusión del juego dentro de Windows 95 y sus sucesores, sin contemplar su distribución por separado ni su publicación en una tienda digital. El Pinball murió dos veces: la primera por un bug, la segunda por un contrato.
Dónde están hoy, si los querés recuperar
El Solitario, el Buscaminas y el FreeCell siguen existiendo, pero ya no vienen en la caja: hay que salir a buscarlos. Con Windows 8, Microsoft los despegó del sistema operativo y los convirtió en aplicaciones independientes con publicidad, disponibles en la Microsoft Store como descargas opcionales. Funcionan, pero avisan: hoy incluyen anuncios entre partida y partida, algo impensado cuando eran parte del sistema.
- Solitario (Microsoft Solitaire Collection): se descarga gratis desde la Microsoft Store. Viene con varias variantes, Klondike, Spider y FreeCell entre ellas, todas con avisos publicitarios integrados.
- Buscaminas (Minesweeper): también disponible en la Microsoft Store en su versión moderna, con la lógica clásica intacta pero un diseño visual actualizado.
- Corazones y los demás títulos clásicos: la mayoría se pueden descargar como aplicaciones individuales, aunque conviene verificar versión y desarrollador antes de instalar, porque hay muchas imitaciones.
¿Qué cambia para el usuario común? En la práctica, casi nada: si querés matar el rato con el buscaminas, lo bajás y listo. Pero lo que se perdió es algo más sutil: esa sensación de que la computadora, al sacarla de la caja, ya te estaba esperando con un mazo de cartas en la pantalla. Hoy la PC es una herramienta de trabajo que, si te portás bien, te presta un jueguito. Antes era una compañera de escritorio que te convidaba un pasatiempo apenas la encendías.
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