Houston Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 0,00%Dólar blue $1.545,00 +0,32%Dólar MEP $1.533,70 +0,55%Riesgo país 490 pb 0,00%
MAR, 08 SEPT 2026
Economía

Spazios adapta el "pasanaku" boliviano y lanza un sistema para acceder a una propiedad con aportes mensuales de 500 dólares

La desarrolladora que dirige Juan Manuel Tapiola tomó una práctica comunitaria de ahorro colectivo y la tradujo al mercado inmobiliario formal, con tres niveles de protección legal para los participantes y un ciclo total de ocho años y cuatro meses.

SB
Santiago BelmonteEnergía y petróleo · 8 DE SEPT DE 2026 · lectura 2 min

El desarrollador Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios, presentó un esquema de compra grupal de vivienda inspirado en el pasanaku, una práctica tradicional de Bolivia en la que un conjunto de personas reúne aportes periódicos y los asigna, por ronda, a un integrante distinto. La versión local, bautizada Tapiolaku, replica esa lógica pero la envuelve en instrumentos legales del mercado inmobiliario formal, con el objetivo de reducir el riesgo de incumplimiento y darle trazabilidad al proceso.

Cómo funciona el ciclo de aportes

El mecanismo base es simple y repetitivo. Diez personas aportan 500 dólares por mes, lo que conforma un fondo común de 5.000 dólares mensuales. Al cabo de diez meses, ese acumulado de 50.000 dólares se destina a la compra de un departamento, cuyo valor se ubica en ese mismo orden de magnitud. Luego se realiza un sorteo entre los integrantes y quien resulta elegido recibe la primera unidad, aunque debe seguir pagando su cuota como el resto. El procedimiento se repite en diez ciclos sucesivos.

“Al final de los 10 ciclos de 10 meses, o sea, en 100 meses, todos tienen su propiedad de 50.000 dólares.”Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios

Tres capas de protección legal ante el riesgo de impago

La pregunta central del esquema es qué ocurre si alguien deja de pagar después de haber recibido su departamento habiendo aportado solo una fracción de su valor. Para responderla, el sistema propone tres niveles de protección, ordenados de menor a mayor complejidad jurídica y adaptados al grado de confianza entre los participantes. El más sencillo consiste en dejar asentado en la escritura que el adjudicatario mantiene una deuda explícita con el resto del grupo, equivalente a las cuotas que todavía le faltan pagar. Una variante intermedia prevé que todos los integrantes figuren como condóminos de cada propiedad y le otorguen al beneficiario un usufructo, de modo que pueda habitar la vivienda sin pagar alquiler, pero la transferencia definitiva quede condicionada al cierre completo del proceso. La opción más robusta utiliza un fideicomiso como titular de los inmuebles durante toda laoperatoria, con un fiduciario que controla el cumplimiento de las condiciones y solo transfiere la escritura a nombre de cada participante cuando termina el ciclo que le corresponde.

Lo que falta confirmar

El modelo incorpora, además, un mecanismo de ajuste periódico de las cuotas para evitar que quienes reciban su departamento en los últimos ciclos queden en desventaja frente a posibles subas del precio de las propiedades. El material de base, no obstante, no precisa cuál será el índice de actualización ni con qué frecuencia se revisarán los aportes, dos datos clave para evaluar la sustentabilidad del esquema a lo largo de los cien meses que dura el proceso completo. Tampoco detalla qué sucede si uno de los diez participantes se retira antes de recibir su unidad ni cómo se liquida su posición dentro del grupo, dos vacíos que cualquier interesado en sumarse deberá chequear con escribano antes de firmar.

SB
Santiago BelmonteEnergía y petróleo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo