Se profundiza la contracción del empleo formal: en seis meses se perdieron más de 139.000 puestos y 9.147 empresas
Un informe privado elaborado con datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestra que el padrón de empleadores cayó a 481.015 firmas y que el trabajo registrado acumula una destrucción de 434.126 puestos en un año. El retroceso combina cierre de empresas con reducción de dotaciones en firmas que siguen activas.
El barril de petróleo Brent, referencia habitual para la cotización internacional, se ubicaba en torno de los 67 dólares al cierre de esta edición, un nivel que vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de los entramados productivos locales y, en particular, del mercado de trabajo argentino. Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) procesados por la consultora Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el universo de empleadores registrados en el país se redujo a 481.015 unidades en junio, lo que implica 709 firmas menos que en mayo y 16.386 menos en la comparación interanual.
El dato cobra mayor relevancia cuando se lo cruza con la evolución del empleo. La cantidad de trabajadores en blanco pasó de 9.857.173 a 9.423.047, una diferencia de 434.126 personas que dejaron de tener un empleo registrado en los últimos doce meses. Solo durante junio se perdieron 22.513 puestos formales y, en lo que va de 2026, la destrucción acumulada asciende a 139.464.
El comportamiento del entramado empresarial
La dinámica no se distribuye de manera uniforme a lo largo del año. En mayo se había registrado una baja de 2.371 firmas respecto de abril, mientras que en los primeros seis meses de 2026 desaparecieron 9.147 empresas del padrón formal. El achicamiento del universo empresarial muestra, de acuerdo con el informe citado, una tendencia sostenida a la baja que se profundiza mensualmente.
Un documento de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social sobre el cuarto trimestre de 2025 aporta precisiones sobre el mecanismo detrás de esa caída. El stock de empresas se redujo en ese período en 6.243 unidades, lo que equivale a una merma del 1,1%. La tasa de cierres fue del 3,8%, pero la cartera laboral señaló que «la reducción del entramado empresarial se explica principalmente por el bajo nivel de aperturas y no por un incremento extraordinario de los cierres». Las aperturas representaron apenas el 2,5% del total, uno de los registros más bajos de la serie histórica y 1,3 puntos porcentuales por debajo de la tasa de cierres.
- Empleadores registrados en junio: 481.015 firmas (709 menos que en mayo).
- Variación interanual de empleadores: -16.386 unidades.
- Empleo registrado: 9.423.047 trabajadores (434.126 menos en un año).
- Puestos perdidos en lo que va de 2026: 139.464.
- Empresas que cerraron en el cuarto trimestre de 2025: 6.243 (1,1% del stock).
- Tasa de cierres: 3,8%; tasa de aperturas: 2,5%.
- Saldo neto de empleo por demografía empresarial en el cuarto trimestre de 2025: aproximadamente -11.000 puestos.
- Saldo neto total de empleo registrado privado entre el tercer y el cuarto trimestre de 2025: -50.149 puestos.
El ajuste dentro de las firmas que permanecen abiertas
El informe oficial distingue, además, entre las firmas que cerraron y aquellas que siguieron operando pero ajustaron sus dotaciones. Las empresas que continuaron activas y expandieron personal crearon 205.368 puestos en el cuarto trimestre de 2025, pero las que redujeron plantillas destruyeron 244.735, lo que arroja un saldo negativo de 39.367. Al sumar ese efecto con la pérdida de aproximadamente 11.000 puestos atribuibles a la demografía empresarial, la caída neta del empleo registrado en el sector privado entre el tercer y el cuarto trimestre de 2025 fue de 50.149 trabajadores.
El cuadro describe un mercado laboral formal en el que la merma de puestos no se explica únicamente por los cierres: también incide, y de manera significativa, la decisión de las firmas que permanecen abiertas de achicar sus planteles. La combinación de bajas tasas de apertura con un ajuste de dotaciones en las empresas sobrevivientes configura un escenario en el que la recuperación del empleo registrado exige, en forma simultánea, nuevas firmas que se radiquen en el sistema formal y una reversión de la tendencia contractiva dentro de las compañías que hoy siguen activas. En un contexto internacional en el que la cotización del barril de Brent se mantiene por debajo de los 70 dólares y se la compara en una misma línea con la competitividad de Vaca Muerta como polo exportador, resta por confirmar cómo evolucionarán las tasas de apertura empresarial en el segundo semestre y si los sectores con mayor peso en la generación de empleo lograrán revertir la dinámica contractiva que describen los datos oficiales.
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