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LUN, 14 SEPT 2026
Turismo

Río de Janeiro, en obras y con cupos a la mitad: cómo armar el viaje sin perderse lo esencial

El Cristo Redentor y el Pan de Azúcar concentran la vista panorámica de la ciudad, pero hay cambios operativos que obligan a reservar con tiempo. La zona portuaria renovada, la gastronomía de altura y un dato clave de Embratur completan la guía para pensar la escapada.

DO
Daniela Ochoa MendietaInmigración y comunidad · 14 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

A Marta le pasó lo que le pasa a mucha gente que sueña con Río: llegó a la puerta del Cristo Redentor sin reserva, se topó con las escaleras mecánicas cerradas por obras y terminó subiendo los últimos escalones con la lengua afuera, casi sin aire y con la frustración a cuestas. Ella todavía no lo sabe, pero esa misma escena se va a repetir hasta mayo de 2027, y el cupo diario ya está reducido a la mitad. Por eso conviene leer la ciudad antes de pisarla: Río sigue siendo esa postal de postal, pero hoy pide planning.

Dos miradores para leer la geografía carioca

El recorrido aéreo de Río tiene dos paradas obligatorias y muy distintas entre sí. El Cristo Redentor corona la cima del Corcovado, dentro del Parque Nacional da Tijuca, a 700 metros sobre el nivel del mar. Desde ahí se abarca en una sola panorámica la laguna Rodrigo de Freitas, las playas, los morros y la bahía de Guanabara. El acceso se hace en tren y cuesta 26 dólares, pero hay que tener presente que el tramo final exige subir 80 escalones a pie por las obras en las escaleras mecánicas, y que el cupo diario se redujo a la mitad. La reserva anticipada, en este caso, no es un lujo: es la diferencia entre subir o quedarse abajo mirando.

El Pan de Azúcar, en cambio, se conquista sin esfuerzo físico pero con una inversión de tiempo y dinero: los bondinhos, los tradicionales teleféricos, hacen escala en el Morro da Urca antes de llegar a los 396 metros de altura. Desde la cima se abre una perspectiva distinta a la del Corcovado: Botafogo, Copacabana y la bahía de Guanabara se ordenan de otra manera y permiten entender por qué los cariocas insisten con que su ciudad tiene la forma de un anfiteatro.

La zona portuaria que dejaron los Juegos

Después de las alturas, la caminata baja al agua. El Boulevard Olímpico, en la zona portuaria, es el símbolo de la renovación urbana que los Juegos Olímpicos de 2016 dejaron como herencia. El sector ganó espacios peatonales, museos e intervenciones artísticas, y se convirtió en una de las zonas más caminables de la ciudad. En la Praça Mauá se levanta el Museu do Amanhã, inaugurado en 2015 con diseño del arquitecto Santiago Calatrava, un edificio que ya de afuera impone: la propuesta gira en torno al futuro del planeta, la sustentabilidad y el cambio climático, con un recorrido que apunta a la ciencia y a las consecuencias de las decisiones humanas.

Dónde comer con la ciudad de fondo

La gastronomía suma otra capa al viaje. Hay tres paradas que sirven para hacerse una idea de la oferta actual:

  • Xian, en el centro: un rooftop con cocina asiática y japonesa y vista panorámica de la ciudad.
  • L'Étoile, en Leblon, sobre la Avenida Niemeyer con acceso directo al Atlántico: cocina francesa bajo la conducción del chef Jean Paul Bondoux, vinculado al restaurante desde 2014.
  • Bene, también en el mismo sector: cocina italiana con pastas, pescados y mariscos.

Los números que confirman el fenómeno

“El estado de Río de Janeiro captó el 38% de las reservas aéreas internacionales emitidas con destino a Brasil en los primeros tres meses de 2026, con un crecimiento del 14% frente al mismo período del año anterior.”Embratur

Si Marta hubiera leído todo esto antes de comprar el pasaje, hoy estaría contando la historia al revés: la del viaje que salió redondo, con el ascenso al Cristo reservado, el bondinho del Pan de Azúcar ya pagado y una cena en Leblon mirando cómo se pone el sol sobre el Atlántico. Río sigue siendo esa ciudad que enamora a primera vista, pero la segunda vista, la que se organiza con tiempo, es la que de verdad se disfruta.

DO
Daniela Ochoa MendietaInmigración y comunidad

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