Querida Estefi, la pastelería de Olivos que no deja ni una miga: 500 cubiertos por día y stock agotado
En la esquina de Ricardo Gutiérrez y Tucumán, un local que abrió en julio ya opera al límite de su capacidad los fines de semana. Cocina a la vista, sin reservas y una torta colibrí que se vende a 14.000 pesos la porción.
Lo que empezó como un proyecto en una esquina de Olivos ya se convirtió en un problema de logística. Querida Estefi, la pastelería y cafetería que abrió sus puertas a mediados de julio en la calle Ricardo Gutiérrez 1298, casi esquina Tucumán, terminó su primer domingo con las vitrinas vacías y la persiana baja antes de tiempo. El stock no alcanzó. Y así sigue.
El local tiene apenas 50 cubiertos, contando el interior y un patio, pero la rotación no se detiene: los fines de semana promedia 500 cubiertos diarios entre las 8.30 y las 20. Quien no consigue mesa se lleva el pedido en cajita para comer en la vereda o en casa, porque allí no se acepta reservas. Es por orden de llegada, sin excepciones.
¿Qué se puede comer y cuánto sale?
La propuesta gira en torno a la pastelería clásica, con algunos giros que llaman la atención. La torta colibrí, un bizcocho húmedo con banana, coco y ananá, sale 14.000 pesos la porción. La torta argentina tiene el mismo precio. El roll de canela, que se ofrece también en versiones con manzana, tiramisú y limón, cuesta 8.000 pesos. Y las cookies de chips de chocolate, servidas calientes con escamas de sal marina, se pagan a 7.000 pesos.
- Torta colibrí (banana, coco y ananá): 14.000 pesos la porción.
- Torta argentina: 14.000 pesos la porción.
- Roll de canela en sus variantes clásica, manzana, tiramisú y limón: 8.000 pesos.
- Cookies de chips de chocolate con escamas de sal marina, servidas calientes: 7.000 pesos.
- Bagel con gravlax curado con remolacha, eneldo, pimienta y azúcar negro: 20.000 pesos.
- Pebete del mes (septiembre: albóndigas con nuez de parmesano, limón y ciboulette): 10.000 pesos.
- Galletita Tita casera en formato individual: 5.000 pesos.
Para el mediodía, la carta incorpora cinco opciones de bocados salados y un pebete que rota cada mes según la temporada. El de septiembre lleva albóndigas con nuez de parmesano, limón y ciboulette, a 10.000 pesos. El bagel, a 20.000 pesos, se sirve con gravlax curado con remolacha, eneldo, pimienta y azúcar negro, y tiene una coloración violácea que llama la atención apenas llega a la mesa.
¿Qué se viene y cómo encontrarlos?
El local, a pocas cuadras de la estación Borges del Tren de la Costa y de la avenida Maipú, funciona con cocina a la vista y un salón luminoso. En las próximas semanas sumará bancos en la vereda para que quienes no consigan lugar puedan comer sus pedidos al paso, y ya trabajan en un blend de café propio que además se venderá por unidad para llevar a casa. Abre todos los días: de lunes a viernes de 7.30 a 20, y sábados y domingos de 8.30 a 20.
En Texas, una pastelería de barrio con 50 cubiertos y 500 comensales por jornada sería una rareza digna de estudio. En la Argentina, con una torta a 14.000 pesos y un bagel a 20.000, parece más bien la confirmación de que el bolsillo se achica mientras la voluntad de darse un gusto no se mueve un centímetro.
Saturación absoluta: la meritocracia del plato dulce.
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