Lejía, uniformes negros y un disco de Nirvana: la historia oculta detrás del nombre de Bleach
El creador Tite Kubo descartó Black y White antes de dar con una palabra que, traducida, vendría a ser algo tan de cocina como el producto con el que lavamos el baño.
Si alguien me dice que el anime más oscuro de los noventa lleva como título lo que tengo abajo de la pileta, me río y le digo que me está tomando el pelo. Pero no: Bleach, la serie que llenó las tardes de varios lectores de aquí y de Houston, se llama así porque su creador un día pensó en lejía y se quedó tan campante.
En la época en que One Piece, Naruto y Bleach dominaban el ranking mundial de mangas, los fans los bautizaron como el Big Three. Había, claro, una diferencia que a mí siempre me hizo ruido: mientras One Piece lleva el nombre del tesoro que persigue Luffy y Naruto es directamente el protagonista, Bleach no nombra ni al héroe ni a la trama central. Ichigo Kurosaki, su Shinigami adolescente, queda fuera del título. También los Hollows, los Quincy y todo el dramón espiritual que se cocina en Karakura Town.
Del negro al blanco, y de ahí a la lejía
Tite Kubo probó primero con Black. Le gustaba la idea porque los Shinigami visten de negro y punto. Lo descartó por considerarlo demasiado plano. Después pasó a White: los capitanes del Gotei 13 usan chaqueta blanca, los Arrancar también y los Quincy ni hablemos. Tampoco le cerró. Quería algo que zumbara, no una descripción postal.
La posta llegó con una palabra inglesa que en castellano usamos para fregar el piso. Si ponés lejía, la gente lo asocia con el blanco, razonó Kubo en una entrevista con Anime Insider en 2008. Así es como llegamos a Bleach, remató, como si estuviera eligiendo marca de detergente y no el título de una saga que lleva vendidas más de cien millones de copias.
Por qué no es tan descabellado
La idea no es caprichosa. La lejía limpia y purifica, y eso es exactamente lo que hacen los Shinigami con las almas que se corrompieron después de muertas. El nombre, entonces, no describe el conflicto: describe la función. Es como llamar Limpieza al servicio de enfermería del hospital: suena feo, pero le pega justo.
- El pelo naranja de Ichigo parece decolorado con lejía, un detalle visual que Kubo aprovecha en cada portada.
- El blanco y negro dominan la estética del manga: kubos de uniforme oscuro, capitanes de chaqueta clara, Hollows con máscaras blancas.
- Kubo es fan declarado del rock anglosajón: citó a Radiohead y Bad Religion entre sus influencias.
- Hay un posible guiño al álbum debut de Nirvana, de 1989, donde la palabra bleach aparece ligada a una campaña contra el sida. Nunca lo confirmó, pero el rockero que no le tira un guiño a Bleach no es rockero.
El resultado es un título que funciona en capas: color, purificación, estética y, si queremos, una referencia musical escondida. Todo comprimido en una palabra que, traducida al pie de la letra, significa algo tan de cocina como el producto con el que sacamos las manchas de la mesada.
La recomendación
Si sos de los que arrancó Bleach en los dosmil y lo dejó a mitad de camino, este pretexto sirve para revisitar el manga desde el primer capítulo y prestar atención a los uniformes, al pelo de Ichigo y a la cantidad de blancos y negros que Kubo va plantando en cada viñeta. Se disfruta más cuando se entiende el chiste. Y si nunca lo leíste, mejor: te espera una palabra que suena a limpieza hogareña y termina siendo un mundo entero.
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