El billete verde tocó un récord nominal en el Banco Nación y volvió a quedar por debajo de la inflación
El minorista cerró a $1.535 para la venta; el mayorista acumuló $15 en tres ruedas y en lo que va del año subió 4,1%, muy lejos del 20% que registra la inflación
El dólar minorista en el Banco Nación cerró la jornada del miércoles a $1.535 para la venta, cinco pesos por encima del registro del día anterior y un nuevo máximo nominal. En el promedio de entidades financieras, el precio de compra se ubicó en $1.481,61. Vamos a los números: en lo que va de agosto, el tipo de cambio oficial acumula una suba de $29, equivalente a un 2%, y en lo que va de 2026 la suba es de $59, es decir, un 4,1%.
El mayorista y la dinámica de las últimas ruedas
El dólar mayorista, que es la referencia para operaciones entre empresas y que termina incidiendo en los precios de bienes importados, avanzó $2,50 y cerró en $1.514. En los tres primeros días de la semana sumó $15, un movimiento más rápido que el de la semana anterior, cuando el alza equivalente había sido de $9,50. El Banco Central, en tanto, compró USD 61 millones en el mercado de cambios, una señal de que apareció oferta de divisas en la rueda.
En el mercado informal el comportamiento fue inverso: el dólar blue retrocedió cinco pesos y quedó en $1.555, con lo que la brecha respecto del oficial se mantiene en torno al 1,3%. Para tener una referencia de la Argentina, esa distancia se compara con los picos de varios cientos por ciento que llegaron a registrarse en momentos de fuerte tensión cambiaria, cuando el paralelo operaba muy por encima del oficial.
Qué significa para el bolsillo y para los precios
- Un encarecimiento moderado en el día a día: cinco pesos sobre el cierre anterior, en valores nominales.
- Una pérdida de poder de compra acumulada: el dólar oficial subió 4,1% en el año frente a una inflación que ronda el 20% anual.
- Un traslado gradual a productos importados y a servicios atados al tipo de cambio, como plataformas digitales, pasajes y cuotas en dólares.
- Una brecha con el paralelo reducida al 1,3%, lo que reduce los incentivos a operar fuera del mercado formal.
Para el consumidor que ahorra en dólares o que tiene gastos dolarizados —viajes, suscripciones, cuotas en moneda extranjera—, el movimiento de la jornada implica un encarecimiento concreto, aunque de bajo impacto diario. La diferencia relevante está en la acumulación: cada vez se necesitan más pesos para comprar la misma cantidad de divisas, en un contexto en el que los precios internos corren a un ritmo muy superior al del tipo de cambio oficial. La pregunta que queda picando es si esta dinámica se sostendrá en las próximas ruedas o si la mayor oferta de dólares que empezó a mostrar el mercado será suficiente para moderar la suba.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.