Neuquén se prepara para una tarde y noche bajo alerta naranja por tormentas y granizo en seis departamentos
Loncopué, Picunches, Ñorquín, Añelo, Pehuenches y Chos Malal concentran el mayor riesgo, con acumulados de lluvia que podrían alcanzar los 50 milímetros en pocas horas
Yo salgo camino a la escuela cada lunes con la mochila lista y la duda de si me voy a mojar o no, pero hoy la advertencia pega más fuerte: el interior de Neuquén está pintado de naranja en los mapas del Servicio Meteorológico. Y eso, para quien viva en esos departamentos, cambia los planes de toda una jornada.
La alerta naranja por tormentas eléctricas, granizo y ráfagas de viento alcanza a Loncopué, Picunches, Ñorquín, Añelo, Pehuenches y Chos Malal, con un escenario que se vuelve más complicado entre la tarde y la noche de este lunes. En pocas horas se pueden acumular entre 20 y 50 milímetros de lluvia, con picos que en algunos puntos localizados podrían superar ese número.
Las otras zonas afectadas, bajo alerta amarilla
En paralelo, Confluencia, Picun Leufu, Catán Lil, Collón Curá, Zapala y los sectores bajos de Aluminé, Huiliches y Lácar quedaron bajo alerta amarilla, con acumulados de entre 10 y 20 milímetros, granizo ocasional y ráfagas. En las áreas de mayor altura, además, no se descarta la caída de nieve.
Qué hacer en casa y en la calle
- No salir del hogar salvo que sea imprescindible y mantenerse lejos de puertas y ventanas.
- Asegurar o retirar objetos sueltos que el viento pueda arrastrar y limpiar desagües y sumideros.
- Si entra agua a la vivienda, cortar la luz y desconectar electrodomésticos antes de tocar nada.
- No circular por calles anegadas: el agua puede ocultar pozos y arrastrar personas o vehículos.
- Al aire libre, buscar refugio inmediato en un edificio, una casa o un vehículo cerrado y evitar zonas arboladas o espacios abiertos.
Mariela, maestra de primaria en Cutral Co, me decía esta mañana, con esa voz de quien ya vio más de una tormenta pasar sobre los techos del patio, que en estos días lo primero que revisa al llegar a la escuela es que no haya ramas grandes sobre la galería y que los chicos tengan dónde refugiarse si empieza a caer piedra. Esa imagen, la de una escuela que se ordena antes de que se desordene el cielo, me parece el mejor reflejo de cómo se está moviendo la comunidad educativa en toda la provincia.
El kit de emergencia que conviene tener listo
- Agua potable en botellas cerradas, al menos dos litros por persona por día.
- Alimentos no perecederos, como enlatados, galletas o frutos secos, listos para consumir sin cocción.
- Botiquín de primeros auxilios con vendas, antiséptico, gasas y los medicamentos de uso habitual.
- Radio a pilas, linterna y pilas de repuesto, porque después del corte eléctrico el silencio se vuelve el primer problema.
- Teléfonos cargados y a la mano los números de Protección Civil, Bomberos y Policía.
En Argentina todavía no estamos tan habituados a armar ese kit como en zonas de huracanes de Estados Unidos, donde cada familia tiene una mochila lista junto a la puerta de salida desde el inicio de la temporada. La diferencia con el sistema de allá es que allá se planifica con semanas de anticipación y con un protocolo escolar muy aceitado; en nuestro país la prevención muchas veces se arma sobre la marcha, cuando la alerta ya está en rojo. Por eso, dedicar esta tarde a revisar la mochila de emergencia puede ser el mejor rato de la jornada: en cinco minutos se puede evitar un disgusto grande si la tormenta finalmente cumple el pronóstico.
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