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MAR, 20 OCT 2026
Policiales

Lo obligaron a manejar su propia camioneta para escapar del country: el calvario de un abogado en Beccar

Entraron de madrugada por el fondo de la casa, le pusieron un arma en la cabeza y se llevaron dólares, una consola y transferencias por 800 mil pesos. Para sortear los controles de seguridad, lo forzaron a conducir él mismo y lo soltaron a tres cuadras.

GS
Gabriela Sosa TrigoSociedad y educación · · lectura 3 min
Lo obligaron a manejar su propia camioneta para escapar del country: el calvario de un abogado en Beccar

Me cuesta arrancar esta nota sin repasar varias veces lo que leí, porque hay un detalle que me sigue golpeando: los ladrones no necesitaron un plan maestro para entrar al barrio privado Ovejitas, en Beccar, partido de San Isidro. Les alcanzó con la parte de atrás de una casa y la oscuridad de un domingo a la madrugada. Una vez adentro, resolvieron todo lo demás con un arma apoyada en la cabeza de un abogado de 47 años y, cuando quisieron salir, lo obligaron a manejar su propia camioneta Ford Kuga para que la seguridad privada del country los dejara pasar como si nada. Lo liberaron a tres cuadras y desaparecieron. La escena, casi de película, es cada vez menos rara en el conurbano norte y obliga a revisar de arriba abajo cómo se custodian estos emprendimientos.

La noche del asalto, contada desde el expediente

Según reconstruyeron los investigadores, el hecho ocurrió en una propiedad de la calle Guido al 2500. El dueño se despertó al escuchar ruidos y alcanzó a intentar identificar a los intrusos antes de que irrumpieran en su habitación. Lo redujeron en segundos y, ya con el arma en la cabeza, le exigieron dinero. El abogado les dijo que tenía billetes guardados, pero cuando los delincuentes revisaron la mesa de luz no encontraron nada. La tensión subió hasta que la víctima recordó que dentro de la camioneta, estacionada frente a la casa, había dejado mil dólares. Los asaltantes tomaron las llaves, revisaron el vehículo y se quedaron con el dinero. También se llevaron una consola de videojuegos y un teléfono celular, y desde el propio celular de la víctima concretaron transferencias bancarias por 800 mil pesos.

Antes de irse, dejaron una inscripción en una de las paredes de la casa que replica la firma de una banda desarticulada hace tiempo. Fuentes de la investigación judicial aclararon que, por ahora, no hay ningún elemento concreto que vincule a los autores de este robo con esa organización. También relataron que, durante el asalto, los delincuentes mencionaron el nombre de un funcionario judicial al asegurar que él había facilitado datos sobre la víctima. La misma fuente descartó esa versión y la describió como un intento de los asaltantes de generar confusión y conseguir algo de impunidad extra. La causa quedó en manos de la fiscalía local, que abrió una investigación para identificar a los autores.

El truco de la camioneta y la pregunta que queda flotando

Lo que más me inquieta, y se lo escuché repetir a más de un vecino de la zona, es la modalidad de la fuga. En lugar de exponerse en los portones, los ladrones usaron al propio damnificado como escudo: lo hicieron conducir su camioneta, pasaron los controles de seguridad del barrio cerrado como si fueran los dueños de casa y lo soltaron a tres cuadras del ingreso, para después escapar a pie o en un vehículo de apoyo. La estrategia desnuda un punto ciego que en Texas, por ejemplo, se trabaja hace años con lectores de patentes en cada garita, registro de y doble verificación de identidad; acá, en cambio, buena parte de los countries siguen dependiendo de una tarjeta, un código o la buena cara del guardia de turno. Un conocido que trabaja en seguridad privada en Pilar me decía esta semana, con bastante resignación, que mientras la entrada principal parece una frontera, los fondos y los taludes siguen siendo una invitación. El expediente avanza en los tribunales de San Isidro, y la pregunta que sobrevuela a las familias de Ovejitas y de otros barrios cerrados del norte es concreta: si alcanza con entrar por atrás y usar al dueño como chofer para irse en su propio auto, qué medidas de seguridad están fallando exactamente.

  • Barrios cerrados deben revisar la seguridad perimetral trasera, no solo el portón principal de acceso.
  • Reforzar la verificación de identidad de los vehículos que salen, incluso cuando el conductor es el propietario.
  • Implementar lectores automáticos de patentes y registros de ingresos y egresos con horario.
  • Coordinar con fiscalías protocolos rápidos de respuesta para hechos ocurridos dentro de countries.
  • Acompañar a las víctimas con patrocinio jurídico gratuito y apoyo psicológico en las primeras horas.
GS
Gabriela Sosa TrigoSociedad y educación

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