Boca se dio el gusto en China: bronce, sonrisa ancha y un podio que estaba vacío desde hace cuatro años
El equipo de Casalánguida apabulló 93-62 al RSSB Tigers de Ruanda en Pekín, se colgó la medalla de tercer puesto y volvió a poner a un club argentino en el podio de la Copa Intercontinental FIBA. Lo de Quimsa en 2021 era el último antecedente.
Arrancamos por la jugada clave, como no podía ser de otra manera: primer cuarto, parcial 26-18 y partido definido antes del segundo mate. Boca le pasó por encima al RSSB Tigers de Ruanda 93-62 y se subió al podio de la Copa Intercontinental FIBA en su primera participación en el torneo. Bronce. Medalla al cuello. Y, de paso, rompió una sequía de cuatro años sin un club argentino entre los tres mejores del mundo.
Un plantel corto de nombres pero largo de carácter
El que armó Nicolás Casalánguida no es un plantel de figuras rutilantes, sino de jugadores que conocen la carpeta. En el básquet, como en el fútbol, a veces el que tiene el colectivo aceitado le gana al que tiene estrellas. Y Boca funcionó como equipo: 30 asistencias contra 12 del rival. Para el que viene del fútbol, es como si tu equipo diera cuatro veces más pases gol que el contrario. La diferencia se nota.
Tomás Monacchi fue el que más daño hizo con la pelota en la mano: 15 puntos y 6 rebotes. Lo siguieron Leonardo Lema y Francisco Cáffaro con 12 cada uno, más el polifuncional Agustín Barreiro, que firmó una planilla de 11 tantos, 8 rebotes y 7 asistencias. La valoración del pibe fue 24, la más alta del partido. Traducido a fútbol: fue el arquero que atajó todo, el defensor que ganó todas las divididas y el delantero que metió el gol del título, todo junto.
- Salida demoledora: 26-18 en el primer cuarto y diferencia que ya no se discutió.
- Descanso con 23 puntos de ventaja (52-29), suficiente para dormir el partido.
- Máxima de 35: la diferencia que le permitió a Casalánguida rotar a todos.
- Debutantes en el final: los juveniles Valentino Finetti y Nicholas Petri sumaron minutos.
- Dominio del rebote: Boca fue superior en la pintura, donde se cocina el básquet serio.
“Mirá, yo sigo a Boca desde la tribuna y esto no te lo saca nadie. Que un club argentino vuelva al podio mundial después de tanto tiempo tiene un valor enorme, más allá del rival. Ya era hora de que la celeste y blanca se luciera afuera.”Hugo, socio de Boca en la Bombonerita
El dato que no es menor: el último argentino en el podio había sido Quimsa, que en 2021 fue subcampeón. Desde entonces, silencio. Boca viajó a Pekín como campeón de la Basketball Champions League Americas 2025/26 y volvió con la medalla al cuello, aunque no pudo pelear por la copa: en semifinales cayó 77-70 ante Rytas Vilnius, en un partido que sostuvo la ventaja hasta el último cuarto y se le escapó en el cierre. Duele, pero no empaña nada.
El campeón fue NBA G League United, que le ganó la final 89-86 a Rytas y se sacó la espina de haber perdido las dos finales anteriores. Eric Dixon se llevó el premio al MVP del torneo. Boca, mientras tanto, ya piensa en lo que viene: vuelve al país con el bronce y la certeza de que, cuando le dan camiseta, responde.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.