Yankelevich cruzó a los que sospechaban del show y dejó a Giordano sin excusas
Vaya, vaya. El productor Gustavo Yankelevich agarró el teléfono y, con la calma de quien ya pasó por esto, le bajó la persiana al misterio: Darío Giordano no fue invitado al homenaje a Romina Yan. Punto. Según contó, el padre de Azul, Franco y Valentín apareció por el Gran Rex el día del ViveRo de 2018 porque la nena tenía que cantar en el escenario y él decidió llevarla en persona, en lugar de mandarla con otra persona. Se quedó, dio notas y armó un revuelo que todavía colea.
Lo que dijo Yankelevich, textual
“Leí que algunos preguntan para qué lo invitamos. Nadie lo invitó. Darío, en lugar de mandarla con otra persona, fue él. La llevó, la esperó y entonces dio la nota.”Gustavo Yankelevich
La noche del ViveRo
El show fue en septiembre de 2018, en el Teatro Gran Rex, para celebrar los 44 que habría cumplido Romina Yan. Franco, Valentín y Azul Giordano subieron al escenario a cantar por su mamá. La transmisión salió en vivo por Telefe y también hubo pantalla gigante en Diagonal Norte. Ese día Yankelevich dice que Giordano habló con la prensa como si los chicos hubieran estado viviendo felices con él, algo que el productor no se puede explicar: para esa altura, Franco y Valentín ya llevaban tres años viviendo con él.
Cómo se llegó hasta acá
La aclaración de Yankelevich volvió al ring después de que se viralizara un video de Giordano hablando de sus hijos en aquel evento. El material se movió en redes en paralelo a las declaraciones públicas de Valentín, que habló de supuestos episodios de violencia que él y su hermano habrían atravesado con su padre. El productor contó que fue Cris Morena la primera que le mandó un mensaje para alertarlo: Está pasando algo raro, prestale atención a los chicos. Después, Franco le pidió irse a vivir con él y, al preguntarle por qué, el adolescente le dijo que su padre lo había golpeado cuando se enteró de ese pedido. La familia optó por no hacer público el tema mientras corría el expediente judicial, porque mediatizarlo hubiera complicado el objetivo de los chicos: que Yankelevich pudiera quedarse con la tenencia. Tras la denuncia y la intervención de la Justicia, los dos varones quedaron bajo su cuidado.
Mi lectura
Una cosa es decirlo en una nota y otra muy distinta es decirlo a los cuatro vientos delante de un móvil de televisión cuando sabés que te están grabando. Si Yankelevich ya tenía a los chicos desde hacía tres años, ¿qué necesidad había de montar esa escena frente al homenaje? La explicación del productor cierra por donde se la mire: nadie lo invitó, fue a llevar a su hija y terminó hablando de más. La diferencia entre un padre que acompaña y uno que aprovecha el escenario no la marca la cámara, la marca el relato completo.
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