Un colectivo se subió a la vereda, mató a un chofer y arruinó dos casas en Temperley
El interno de la línea 527 terminó incrustado en una vivienda de la esquina de Caaguazú y Dinamarca. El conductor murió en el acto y dos familias perdieron su domingo en un instante.
A veces uno piensa que lo peor que puede pasar es perder el colectivo. Y termina siendo una pavada al lado de lo que le pasó al chofer de la línea 527 este domingo en Temperley, cuando el interno se desvió de su recorrido, agarró la curva como si fuera una montaña rusa de parque y se llevó puesta una casa. Literalmente se llevó puesta una casa.
El hecho ocurrió por la mañana en el partido de Lomas de Zamora, en la esquina de Caaguazú y Dinamarca. El vehículo circulaba sin pasajeros y, según las primeras reconstrucciones, a una velocidad que claramente no tenía nada que ver con la prudencia. El resultado: el colectivo estampado contra la fachada, con la trompa metida dentro de la propiedad, y el conductor fallecido como consecuencia del impacto.
Un domingo que nadie iba a olvidar
La casa donde impactó la unidad estaba vacía al momento del choque. El dueño, que trabaja fuera, llegó después y se encontró con la escena que nadie quiere ver: "Acá duermo. Por suerte estaba trabajando", dijo mientras miraba los daños en su cuarto. Lo que podría haber sido una tragedia familiar terminó siendo, por esas cosas del destino, un milagro de calendario laboral.
Pero la casa de al lado no tuvo la misma suerte. Una vecina estaba festejando el cumpleaños de su hija cuando, después de cortar la torta, sintieron lo que ella describió como una explosión. "Ahí vi a mi marido tirado con los escombros encima. No sabíamos qué había pasado. Estábamos atrapados. Nos salvamos de milagro", contó todavía shockeada.
Su esposo logró zafar de entre los hierros y la mampostería, salió como pudo y se acercó al colectivo con la intención de ayudar al chofer. Se topó con la peor de las noticias. "Mi marido logró sacar la reja, salir y así como pudo intentó asistir al chofer, pero no pudo hacer nada. Estaba sin vida", agregó la mujer, con la voz todavía rota por lo que vivió.
Qué se sabe y qué falta
La pregunta queda flotando en el aire de Temperley, y no es menor: ¿cómo es posible que un colectivo termine incrustado en una casa en una esquina de barrio? La investigación judicial tendrá que determinar la velocidad real, por qué se salió del recorrido y si hubo un problema mecánico o humano. Mientras tanto, dos familias tienen sus casas apuntaladas, una cumpleañera que no va a olvidar jamás su fiesta, y un chofer que se fue a trabajar y no volvió.
Mi recomendación, sin vueltas: si te toca tomar la 527 estos días, mandale un mensaje a quien tengas cerca para que sepa que llegaste. Y si sos de los que manejan cualquier cosa con ruedas, levantá un poco el pie. La próxima esquina puede ser la tuya, y la casa de al lado, la de cualquiera.
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