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MIÉ, 16 SEPT 2026
Entretenimiento

Sangre, hermanas y un Berlín que se derrite: «City of Blood» llega a Disney+ para morder sin apuro

La serie adapta una novela gráfica alemana y propone una distopía con vampiros, pandemia y crisis climática. Ocho episodios que mezclan el reencuentro familiar con el negocio ilegal del líquido más preciado del futuro.

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Mariana EcheverríaCultura y espectáculos · 16 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

A veces uno piensa que ya vio todas las variantes posibles del vampiro en pantalla. El conde pálido que mira con deseo, el rebelde que brilla bajo el sol artificial, la teenager que llora por amor. Y sin embargo, acá estamos: «City of Blood», la nueva serie de Disney+, se anima a meter a los chupasangre en un Berlín postpandemia, fragmentado y recalentado por el cambio climático, y encima los convierte en parte de una mafia con intereses políticos. Una vuelta de tuerca que, siendo honestos, no me esperaba (sobre todo viniendo de una plataforma que suele cuidar mucho el nido familiar).

Dos hermanas, dos mundos, una misma ciudad

La historia arranca con un reencuentro que funciona como puerta de entrada al universo: Bea y Phoebe son hermanas separadas de chicas. Una creció en la comodidad, criada por una madre adoptiva con recursos; la otra se las tuvo que arreglar en una Berlín donde conseguir agua o un enchufe con corriente era una odisea. Las diferencias entre las dos son las diferencias de esa ciudad partida en dos, y la serie las usa para mostrar cómo se vive (y se sobrevive) a cada lado de la línea.

Para que se entienda el clima: imaginen Houston en pleno agosto, con el asfalto blando y el aire que te pega en la cara, pero multiplicado por diez y con polvo por todos lados. Así es Berlín en esta ficción, después de una pandemia que dejó el país roto en estados independientes y con un calor extremo que no da tregua. Encima, los que tienen plata viven bajo cúpulas con aire acondicionado, mirando desde arriba a los barrios donde la gente se arregla con lo que puede. Es una distopía con clase social y sin anestesia.

La sangre como mercadería

Acá viene el giro que le da sabor a la cosa: los vampiros necesitan sangre para vivir y, además, les hace mal el sol. Dos detalles que parecen del manual clásico y que, sin embargo, la serie usa para meterlos en el circuito delictivo. La sangre se vende en negro, mueve plata, genera poder y termina colándose en las disputas políticas. Los vampiros controlan una porción grande del crimen organizado y quieren más: quieren silla en las decisiones del país. Nada mal para unos muertos vivos.

El material de base es la novela gráfica de Reinhard Kleist y Tobias O. Meißner, y la adaptación a ocho episodios se toma su tiempo. Los primeros capítulos se concentran en plantar el mundo y a sus habitantes, con un ritmo más bien pausado. No hay apuro por conectar las tramas (y eso, a esta altura de mi paciencia con las series que se apuran, casi se agradece). Los vínculos familiares, las maniobras de las organizaciones criminales y la vida en los barrios más castigados conviven en una narración que va y vuelve entre personajes hasta que todo empieza a cerrarse.

  • Serie: «City of Blood».
  • Plataforma: Disney+.
  • Cantidad de episodios: ocho.
  • Origen: adaptación de la novela gráfica de Reinhard Kleist y Tobias O. Meißner.
  • Escenario: Berlín futuro, postpandemia, fragmentado y afectado por el cambio climático.
  • Conflicto central: el reencuentro de dos hermanas separadas en la infancia y el negocio ilegal de sangre.
  • Clave del mundo: los vampiros forman parte de las redes de crimen organizado y buscan crecer en la política.

Mi recomendación, corta y sin vueltas: si te gustan las distopías con trama familiar y no te asustan ocho capítulos de desarrollo lento, esta serie tiene lo tuyo. Si esperabas acción vampírica desde el minuto uno, mejor armate un sándwich y volvé cuando la cosa se prenda. Por ahora, «City of Blood» muerde, pero todavía no muerde fuerte.

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Mariana EcheverríaCultura y espectáculos

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