Reorganizar la noche, la clave para empezar a madrugar sin perder descanso
La recomendación de mantener horarios estables y preparar el ambiente nocturno busca preservar entre siete y ocho horas de sueño, según una revisión sobre ritmos circadianos y las guías de la clínica estadounidense y la Organización Mundial de la Salud
Levantarse más temprano no depende solo del despertador: requiere reorganizar también la noche para conservar las horas de sueño que el cuerpo necesita. Mantener horarios estables, exponerse a luz natural al despertar y preparar un ambiente adecuado para dormir son las recomendaciones centrales de Mayo Clinic, la clínica estadounidense de referencia, para quienes buscan ajustar su rutina matutina.
La constancia en los horarios de acostarse y levantarse, incluidos los días libres, ayuda a regular los períodos de sueño y vigilia. Una revisión científica sobre sueño y ritmos circadianos —es decir, los ciclos internos que regulan el descanso y la actividad a lo largo del día— sitúa el descanso insuficiente para la mayoría de las personas por debajo de las siete u ocho horas diarias, aunque las necesidades varían de manera individual.
Preparar la mañana antes de que llegue
El ajuste puede empezar la noche anterior. Dejar preparada la ropa, organizar el desayuno y planificar las tareas prioritarias permite reducir la cantidad de decisiones al momento de levantarse. También ayuda reservar un momento para una actividad sencilla, como leer o caminar, que dé un motivo concreto para abrir los ojos antes.
- Calcular la hora de acostarse para preservar entre siete y ocho horas de sueño.
- Avanzar el horario de manera gradual cuando la diferencia con el habitual sea grande.
- Abrir cortinas o buscar iluminación natural al levantarse para adelantar el reloj biológico.
- Reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir y procurar un dormitorio oscuro, silencioso y a temperatura agradable.
- Evitar siestas largas o cercanas al horario nocturno, así como comidas abundantes, cafeína, nicotina y alcohol cerca de la hora de acostarse.
- Mantener actividad física durante el día, sin necesidad de realizarla al levantarse.
- Sostener la regularidad también los fines de semana para evitar grandes diferencias con la semana laboral.
La luz como señal para el cuerpo
La exposición a la luz funciona como una señal para el reloj biológico interno. La misma revisión sobre ritmos circadianos describe que la luz matinal tiende a adelantar ese reloj, mientras que la luz del atardecer y de la noche puede retrasarlo. Por eso, incorporar iluminación natural a primera hora —abrir cortinas, salir a un espacio con luz— resulta una herramienta concreta para consolidar el nuevo horario.
La Organización Mundial de la Salud recomienda además reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse y disponer de un dormitorio con oscuridad, tranquilidad y una temperatura agradable. La actividad física practicada durante la jornada puede favorecer la conciliación del sueño, aunque Mayo Clinic advierte de evitar las comidas abundantes, la cafeína, la nicotina y el alcohol en las horas cercanas a la noche.
“Si las dificultades para descansar persisten pese a sostener hábitos regulares —despertares frecuentes o una somnolencia diurna intensa—, conviene consultar a un profesional de la salud para descartar trastornos del sueño y recibir orientación personalizada.”Mayo Clinic
En la Argentina, quienes necesiten orientación pueden comunicarse con la línea Salud Responde del Ministerio de Salud de la Nación, disponible en todo el país, o concurrir a un centro de salud para una evaluación clínica. También es posible consultar con especialistas en medicina del sueño, matriculados en las sociedades científicas de cada jurisdicción.
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