Nueve episodios para entender qué se siente volar a siete kilómetros de altura con los nazis abajo
Apple TV estrena Los amos del aire, una miniserie bélica con producción de Steven Spielberg que sigue al 100º Grupo de Bombardeo en sus misiones sobre la Alemania nazi. Austin Butler y Callum Turner encabezan un elenco que revive los vuelos, el frío y el miedo de una tripulación estadounidense en la Segunda Guerra Mundial.
Dicen que la guerra se gana arriba de un mapa, pero lo cierto es que unos cuantos la pierden en el aire, a una altura donde el oxígeno escasea y el frío te come los huesos. Eso, ni más ni menos, es lo que cuenta Los amos del aire, la nueva miniserie de Apple TV que acaba de desembarcar con nueve episodios a cuestas y el sello ineludible de Steven Spielberg como productor. Para quienes peinamos canas y crecimos con Salvando al soldado Jones en videocasete, la sola mención de Spielberg ya es una garantía a medias: puede ser cine con mayúsculas o puede ser una factura perfecta sin alma. Todavía es pronto para saber en qué categoría entra esta.
De qué va la serie
La historia sigue al 100º Grupo de Bombardeo, conocido como el Bloody Hundredth, una unidad de la Fuerza Aérea estadounidense que participó en operaciones sobre la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Sus tripulaciones volaban a unos siete kilómetros de altura, una cifra que en la vida cotidiana equivale a subir a un avión comercial y multiplicar la incomodidad por tres: oxígeno artificial, temperaturas bajo cero y la certeza de que abajo te esperan los antiaéreos enemigos.
- Nueve capítulos en total, con guion de John Shiban (Ozark) y John Orloff (Hermanos de sangre).
- Austin Butler y Callum Turner encabezan el elenco principal.
- Steven Spielberg figura como productor ejecutivo.
- La trama alterna misiones de bombardeo con el destino de los hombres derribados, heridos o muertos.
- El escenario central es la cabina de los B-17, apodados Fortalezas Voladoras.
El dato no menor es quién escribe. Shiban viene de Ozark, una serie donde cada escena parecía un apretón de manos con la mala suerte, y Orloff es uno de los responsables de Hermanos de sangre, la producción que en su momento se propuso explicar la Segunda Guerra desde abajo, con las botas en el barro de Normandía. Acá la propuesta es la inversa: la guerra vista desde arriba, con el barro reemplazado por el vacío y la amenaza de los cazas nazis.
Una guerra que también se pelea con el cuerpo
Lo que más me interesa como espectador (y se lo señalo a cualquiera que me pregunte) es lo que la serie promete mostrar sobre el costado físico del combate aéreo. Los guionistas no se quedan en la épica de las misiones: insisten en el frío, en la falta de oxígeno, en el miedo que se acumula entre despegue y aterrizaje. Cumplir una misión implicaba exponerse al fuego enemigo y, a la vez, sobrevivir a las exigencias del vuelo a gran altura, una ecuación que en Houston cualquiera entendería como intentar correr una maratón adentro de un freezer en movimiento.
Y atención con el reparto: Austin Butler viene de sacudir a medio mundo con Elvis, mientras que Callum Turner se consolidó en The Capture y Masters of the Air. Si les toca lucirse en cabina, con casco y máscara de oxígeno, lo sabremos pronto. Por ahora, la serie ya está disponible en Apple TV y se perfila como una de las apuestas fuertes del año para los amantes de la ficción bélica bien producida.
Recomendación sin vueltas: si te gustaron Hermanos de sangre o la saga de Spielberg sobre la Segunda Guerra, reservá un fin de semana largo y empezá. Si esperás acción palomitera al estilo Hollywood moderno, te conviene mirar otra cosa. Acá la promesa es otra: entender qué se siente pelear sentado en un tubo de metal, a la altura de un crucero comercial, con la diferencia de que abajo no hay turistas sino una guerra.
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