Houston Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.560,00 +0,32%Dólar MEP $1.542,10 +0,35%Riesgo país 510 pb +0,79%
MIÉ, 16 SEPT 2026
Vida

Mario Boskis y los ejes para atravesar el invierno después de los 60: vínculos, vacunas y un motivo para levantarse cada día

El cardiólogo repasó los cuidados respiratorios que recomienda en esta época del año y por qué sostener un propósito, amigos y familia puede inclinar la balanza hacia una vejez más larga y plena.

DO
Daniela Ochoa MendietaInmigración y comunidad · 15 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

A Esther le cuesta cada vez más aceptar las invitaciones a tomar mate los domingos. Tiene 72 años, vive en un departamento de Belgrano y desde que arrancó el invierno sale lo justo, porque le da miedo resfriarse y terminar internada, como le pasó a una vecina el año pasado. El cardiólogo Mario Boskis, integrante de la Sociedad Argentina de Cardiología, conoce de memoria este tipo de historias: adultos mayores que, casi sin darse cuenta, van dejando de juntarse con amigos, de ir al club o de pasar por la casa de los nietos porque el frío y los virus los convencieron de quedarse encerrados. Y es justamente esa retracción, advirtió, la que puede hacer más daño que la baja temperatura misma.

En diálogo con este medio, Boskis sostuvo que sostener un propósito y mantener el contacto con amigos y familiares puede favorecer la longevidad. La idea, explicó, no es nueva: en Japón se la conoce como ikigai, ese motor cotidiano que le da a una persona razones para levantarse, ocupar el tiempo y sentirse parte de algo. Para el cardiólogo, conservar ocupaciones, amistades y la comunicación con la familia ayuda a evitar el aislamiento, uno de los factores que más pesa sobre la salud de los mayores durante los meses fríos.

Invierno, virus y ambientes cerrados: por qué el encuentro se vuelve riesgoso

El especialista aclaró que una infección requiere la presencia de un virus o una bacteria, y que el frío por sí solo no enferma. Lo que sí ocurre, dijo, es que las bajas temperaturas pueden disminuir el movimiento de las cilias, esos pequeños filamentos que ayudan a retirar secreciones de las vías respiratorias, y de esa forma se dificulta uno de los mecanismos naturales de defensa del cuerpo. A eso se suma un combo conocido: en invierno circulan más virus respiratorios y la gente pasa más tiempo en lugares cerrados, lo que aumenta las chances de contagio cuando alguien atraviesa una infección.

  • Usar barbijo ante síntomas respiratorios para reducir la transmisión a los demás.
  • Lavarse las manos al llegar a casa, al trabajo y antes de comer, por el contacto con superficies.
  • Consultar al médico de cabecera sobre las vacunas correspondientes: gripe, neumonía y virus sincicial respiratorio.
  • Evaluar la posibilidad de cada encuentro según el estado general y los factores de riesgo de cada persona.

Boskis fue claro al marcar que la orientación sobre vacunas debe partir del médico de cabecera, porque es quien conoce los antecedentes clínicos y los factores de riesgo del paciente y puede indicar qué protección corresponde en cada caso. En esa misma línea, la abogada especialista en derecho migratorio consultada por este portal, Marina Lemos, recordó que mantener una vida social activa también es un derecho de las personas mayores y que la información sobre campañas de vacunación suele estar disponible en centros de salud pública sin necesidad de turno previo, un dato que vale la pena verificar en cada jurisdicción.

“La posibilidad de seguir con una actividad depende de lo que permita el cuerpo, y la edad por sí sola no debería llevar a abandonar aquello que genera bienestar.”Mario Boskis, cardiólogo

Volví a pensar en Esther mientras ordenaba esta nota. Le mandé un mensaje para contarle lo que dijo Boskis sobre el ikigai y sobre la conveniencia de hablar con su médica de cabecera antes del próximo encuentro del domingo. Me respondió con un audio largo, de esos que manda la gente cuando se anima a hablar de lo que siente, y me dijo algo que me quedó dando vueltas: que el mayor riesgo no es agarrarse un resfrío, sino dejar de tener motivos para salir. Tiene razón. Y por eso, antes de cerrar la puerta de casa por el frío, vale la pena volver a llamar a ese amigo, confirmar ese café, preguntar al médico por las vacunas y animarse a seguir. La longevidad, como Boskis, se construye también con pequeños gestos que se repiten toda la vida.

DO
Daniela Ochoa MendietaInmigración y comunidad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo