Madrid al borde del abismo: tercera caída al hilo en la Euroliga y la NBA de Europa empieza a mirarlo de reojo
El equipo de Campazzo y Deck perdió 102-98 contra Hapoel Tel Aviv en Sofía y firmó el peor arranque de su historia en el torneo. Ahora se le viene el Partizan de Vildoza, con fecha libre de presión para el conjunto español.
Arrancamos por la jugada clave, como siempre: el Madrid perdía por 22 en el tercer cuarto y, de repente, se enchufó con un parcial de 19-0 que le dio la ventaja. Parecía que la levantaba en Sofía, que era noche épica. Pero no. El Hapoel Tel Aviv, que en básquet es como un equipo de la B Metropolitana que te gana en el Monumental, se reacomodó y se llevó el 102-98. Tercera caída seguida en la Euroliga. Histórico, para mal.
Les traduzco el contexto para los que no siguen el torneo: la Euroliga es la Champions League del básquet europeo, el torneo más importante del continente. Y el Real Madrid es el equipo más ganador de la historia de esa competencia. Que arranque con tres derrotas seguidas no es un dato menor: nunca le había pasado. Es como si Boca perdiera los primeros tres partidos del Apertura con Gallardo en el banco. No entra en ningún escenario posible.
Los argentinos, en modo discreto
Campazzo, que es el armador del equipo, terminó con tres puntos, dos rebotes y siete asistencias. Poca cosa para lo que acostumbra el cordobés. Si me permiten la comparación futbolera: fue el partido de un enganche que reparte bien pero no patea al arco. Deck, el alero santiagueño, convirtió un solo punto. Apenas un libre. Poco y nada para el ex Obras y Sevilla.
La responsabilidad la tuvieron que tomar otros. Theo Maledon metió 26 tantos, Timothé Luwawu-Cabarrot sumó 21 y Walter Tavares, el pívot caboverdiano que es una torre de 2,20, aportó 14. Pero no alcanzó. El Madrid recibió 63 puntos antes del descanso y ese fue el pecado original: regaló el primer tiempo y después, con el orgullo, casi lo empata. Casi.
La tribuna opina
“Mirá, yo soy socio del Madrid desde hace veinte años y nunca vi esto. Ni en las peores temporadas. El equipo entra dormido, como si la Euroliga no le importara. Después reacciona, pero ya es tarde. Campazzo tiene que agarrar la manija y dejar de ser un espectador. Deck, lo mismo: le pagan para que anote, no para que pase inadvertido.”Carlos, hincha del Madrid en la peña de Palermo
Qué tiene que arreglar el Madrid
- Empezar los partidos despiertos: recibir 63 puntos en el primer tiempo es una invitación a perder, en cualquier cancha y contra cualquiera.
- Recuperar el nivel de Campazzo: el base argentino es el termómetro del equipo. Si él no genera, el Madrid pierde fluidez y se vuelve predecible.
- Aprovechar a Tavares y a Deck en la pintura y el rebote: con un interno dominante y un alero con gol, el equipo tiene argumentos para competir contra cualquiera.
- Cerrar los partidos: la diferencia entre ganar y perder en la Euroliga es de cuatro puntos en el último minuto. Hay que tener más cabeza en el cierre.
El próximo partido del Madrid en la Euroliga será el 8 de octubre, de local, contra el Partizan de Belgrado. El conjunto serbio viene dulce: ganó sus dos primeros juegos (92-76 a Olimpia Milano y 92-79 a Paris) y tiene al argentino Luca Vildoza en gran nivel, con 16 puntos en el último encuentro. Antes de visitar Madrid, el Partizan tiene que enfrentar a Bayern Múnich el 2 de octubre. Será un examen durísimo para los de Campazzo y Deck, que necesitan cortar la racha sí o sí. Yo, mientras tanto, me quedo con la imagen de un Madrid que reaccionó demasiado tarde. Como diría cualquier DT del fútbol: llegás a los 30 minutos del segundo tiempo y recién empezás a jugar. Así no se gana en Europa.
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