Houston Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.550,00 -0,64%Dólar MEP $1.540,10 -0,13%Riesgo país 515 pb +0,98%
VIE, 18 SEPT 2026
Entretenimiento

La película que juntó seis almas en una sala y terminó siendo un negocio redondo afuera

Estrenada en el 2006 en una sola sala de Dallas, «Zyzzyx Road» apenas juntó 30 dólares en taquilla. La paradoja: afuera la vendieron a 23 países y dejó 368 mil.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos · 18 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

A veces el cine tiene esas ironías que parecen inventadas pero no: hay una película que pagó mil dólares por alquilar una sala entera en Dallas, duró una semana entera en cartel y, cuando terminaron de pasar los créditos, había juntado la módica suma de treinta dólares. Sí, treinta. Lo que cuesta hoy una cena para dos en un restaurantucho de Houston con propincluida. La película en cuestión se llama «Zyzzyx Road», y la historia de su estreno es, cuanto menos, de estudio.

La película en sí es un thriller de bajo presupuesto: una pareja, un crimen pasional y un cadáver que desaparece en medio del desierto. Está ambientada en Las Vegas, escrita, producida y dirigida por John Penney, y el elenco lo encabezan Leo Grillo, Katherine Heigl (la de «Anatomía de Grey», aunque por entonces todavía no era famosa) y Tom Sizemore, que llegaba con el currículum encima de haber estado en «Rescatando al soldado Ryan» y «Heat».

El estreno más solitario de la historia

El 25 de febrero de 2006 la película aterrizó en el Highland Park Village Theater de Dallas. La sala se alquiló por mil dólares para una función diaria al mediodía durante una semana, con entradas a cinco dólares la unidad. Terminado el ciclo, el 2 de marzo, el conteo fue devastador: seis espectadores en total. Treinta dólares recaudados.

Entre esos seis valientes estaba la maquilladora de la producción, Sheila Moore, que fue con una amiga. Cuando Leo Grillo vio las cuentas, les reintegró la plata de las dos entradas. Moral de la historia: veinte dólares finales, una amistad a salvo y un récord triste firmado.

  • La sala se alquiló por 1.000 dólares para una semana de funciones.
  • Se ofrecieron proyecciones al mediodía, con entradas a 5 dólares.
  • Asistieron seis personas en total y se recaudaron 30 dólares.
  • Tras devolver el precio de dos entradas, el saldo final quedó en 20 dólares.

Ahora, ¿a alguien le hace sentido semejante operativo? Sí, y la explicación es tan de estratega como de outsider. Grillo, que es productor y además un señor muy ligado a los animales (de hecho quería financiar futuros proyectos con animales con lo que se juntara), sabía que el mercado interno no iba a mover la aguja. La jugada fue exhibir la película en Estados Unidos para cumplir con los requisitos de estreno y después salir a venderla afuera, que es donde estaba la plata.

El negocio estaba afuera

El plan salió mejor de lo esperado. Los derechos internacionales para DVD sumaron unos 368.000 dólares en 23 países. O sea: adentro de Estados Unidos juntó lo que cuesta cargar nafta en Houston un par de veces, y afuera facturó más de cien veces esa cifra. Hay una lección de vida ahí, aunque no necesariamente para el orgullo nacional.

Mientras tanto, la producción había costado 1,2 millones de dólares y se rodó en 20 días del verano de 2005 en el desierto de Mojave. Para Penney, que venía de ser guionista y de trabajar con gente como Brian Yuzna y Joey Travolta, fue además el debut como director de su propio guion. Un debut con todas las letras: estreno mínimo, números mínimos y, sin embargo, un recorrido internacional que muchos films con promoción de revista nunca alcanzan.

¿La moraleja? Si alguna vez te cruzás con una sala vacía en un cine de Houston un martes al mediodía, acordate: capaz estás viendo la próxima «Zyzzyx Road», la película que demostró que a veces ganar se mide en mercados, no en butacas.

Para tener en cuenta

Si te interesa el tema, hay dos ángulos que vale la pena explorar. Por un lado, el recorrido comercial: cómo una película puede fracasar rotundamente en su país y aun así ser rentable afuera (algo que en la era del streaming se repite más de lo que parece). Por el otro, el costado humano: cómo un equipo entero apostó a un estreno exprés sabiendo que sería simbólico, sólo para destrabar un negocio mayor. Las dos lecturas son fascinantes, y las dos caben en la misma butaca vacía.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo