Imágenes sexuales falsas con inteligencia artificial: el caso de Lomas de Zamora que expuso el daño psicológico en adolescentes
Cuatro alumnos de una escuela secundaria de Lomas de Zamora son investigados por crear y difundir material de abuso sexual infantil generado con IA a partir de fotos de redes sociales; las víctimas relataron vergüenza, asco y miedo pese a saber que las imágenes eran manipuladas.
La cobertura del episodio tomó estado público esta semana, cuando un grupo de adolescentes de un colegio secundario de Lomas de Zamora denunció la creación y circulación de imágenes sexuales falsas elaboradas con herramientas de inteligencia artificial a partir de fotografías obtenidas de perfiles públicos en redes sociales. La causa, que tramita en la Justicia de los distritos bonaerenses, se investiga como producción y distribución de material de abuso sexual infantil, una figura penal que en la Argentina alcanza al material digital manipulado cuando representa a personas menores de edad en situaciones de connotación sexual.
Según reconstruyó Patricia Villalobos a partir de testimonios recogidos por la prensa local y publicados en portales de noticias argentinos, cuatro alumnos del establecimiento son investigados por la presunta producción y difusión del material. La Justicia ordenó allanamientos, dictó una medida de cese de hostigamiento y dispuso que los jóvenes investigados pasaran a la modalidad virtual como forma de evitar el contacto con las víctimas. Las autoridades escolares, por su parte, organizaron jornadas de diálogo luego de que las familias afectadas consideraran tardía la primera respuesta institucional.
El daño psicológico: cuando saber que es falso no alcanza
El cuadro clínico descrito por las adolescentes afectadas no difiere, en sus componentes centrales, del que produce el material auténtico: verguenza, asco, miedo y una persistente sensación de vulnerabilidad. Una de ellas lo resumió con una frase que circula como cita central del caso: "Aunque sé que es falso, me dio vergüenza." Otra manifestó preocupación por el alcance potencial de la circulación: "Creemos que pudo haber llegado a cualquier parte del mundo." Los especialistas consultados en publicaciones de salud remarcan que la reacción emocional no depende de la veracidad de la imagen, sino de la exposición del cuerpo y de la identidad de la persona afectada, y que la manipulación digital puede intensificar la humillación precisamente porque la víctima no puede controlar dónde reaparece el material.
El episodio derivó en una protesta organizada por las propias alumnas frente al establecimiento, con concurrencia de estudiantes de otros cursos y de familias. Los registros de la manifestación se viralizaron en redes sociales y motorizaron testimonios de jóvenes de otras instituciones que relataron situaciones análogas, lo que permitió dimensionar que el caso de Lomas de Zamora no es un hecho aislado, sino la expresión local de un fenómeno regional en expansión.
Qué pueden hacer las familias y a dónde recurrir
- Presentar la denuncia en una comisaría, en la UFI especializada en delitos informáticos o en la línea 134 del Ministerio de Seguridad de la Nación, que recepciona reportes anónimos sobre material de abuso sexual infantil.
- Contactar al servicio de salud mental del hospital público más cercano o al centro de atención primaria del distrito; el cuadro de verguenza, insomnio o ansiedad posterior a la difusión de imágenes debe ser evaluado clínicamente aunque la víctima sepa que el material fue manipulado.
- Solicitar en la escuela que se active el equipo de orientación y se registre el hecho por escrito, para evitar que la respuesta institucional quede en el terreno de lo informal.
- Pedir a las plataformas la remoción del material a través de los canales de reporte de cada red social y conservar capturas de pantalla, fechas y usuarios como respaldo de la denuncia.
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