Houston Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.560,00 +0,32%Dólar MEP $1.542,50 +0,38%Riesgo país 566 pb +1,98%
JUE, 24 SEPT 2026
Vida

Hidratación, electrolitos y diarrea: por qué el agua no siempre alcanza y cuándo sí

La bebida adecuada depende del contexto: en la vida cotidiana suele bastar el agua y una alimentación variada, pero la diarrea exige sales de rehidratación oral y el ejercicio prolongado puede requerir bebidas con electrolitos. Especialistas explican cómo evitar tanto la deshidratación como el exceso.

PV
Patricia VillalobosSalud y medicina · 24 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Patricia Villalobos, Salud y medicina. La hidratación del organismo no depende solo de cuánto líquido se ingiere a lo largo del día, sino del equilibrio entre el agua, los minerales que se pierden y la forma en que se los repone. En la rutina habitual, la mayoría de las personas cubre sus necesidades con agua potable y una alimentación variada, mientras que en cuadros de diarrea la recomendación médica apunta a sales de rehidratación oral con composición específica, y durante el ejercicio físico prolongado pueden justificarse bebidas con electrolitos. La elección, subrayan los especialistas consultados, nunca es automática: depende del contexto clínico, de la intensidad de la pérdida de líquidos y de la presencia o no de síntomas de alarma.

Por qué la diarrea exige una reposición distinta

Ante un episodio diarreico, una bebida deportiva no equivale a una solución de rehidratación oral. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef recomiendan formulaciones con proporciones definidas de glucosa y electrolitos, desarrolladas para prevenir o tratar la deshidratación vinculada con ese cuadro. Su mecanismo de acción es distinto del que cumplen las bebidas destinadas a acompañar el esfuerzo físico: la glucosa facilita la absorción intestinal de sodio y agua, una combinación que explica la utilidad clínica de estas soluciones, cuya fórmula incluye además cloruro, potasio y citrato en concentraciones estandarizadas.

“Frente a confusión, desmayos, vómitos persistentes, imposibilidad de beber o signos de deshidratación grave, la consulta médica resulta imprescindible y no puede sustituirse por la elección unilateral de una bebida.”Criterio clínico de la OMS y Unicef recogido por sociedades de pediatría

El término sales de rehidratación oral designa una mezcla precisa de sales minerales y azúcar disuelta en agua, diseñada para reponer los líquidos y electrolitos que se pierden durante la diarrea aguda o el vómito. Su uso temprano, explican los manuales de la OMS, reduce la mortalidad infantil por deshidratación en contextos de alta incidencia y es la herramienta de primera línea antes de recurrir a la hidratación intravenosa.

Qué aportan los alimentos en la vida cotidiana

  • Potasio: frutas, verduras y legumbres.
  • Calcio y magnesio: lácteos, semillas, frutos secos y algunos vegetales.
  • Sodio y cloruro: sal y alimentos preparados.
  • Agua: bebidas, infusiones y la contenida en frutas y verduras.

Estos minerales reciben el nombre de electrolitos porque, al disolverse en los líquidos corporales, conducen carga eléctrica y participan en la distribución del agua en el organismo, en la transmisión de los impulsos nerviosos y en la contracción muscular. Cuando no existen pérdidas significativas de líquidos, la evidencia disponible no respalda el beneficio de incorporarlos de manera rutinaria mediante suplementos: para la hidratación habitual suelen bastar el agua, las comidas regulares y la atención a la sensación de sed.

Ejercicio, sudor y bebidas con electrolitos

El Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte (American College of Sports Medicine) señala que las bebidas con carbohidratos y electrolitos pueden ofrecer ventajas fisiológicas durante esfuerzos físicos prolongados, mientras que para entrenamientos de menos de una hora la diferencia respecto del agua potable resulta escasa. Cuando la actividad supera los sesenta minutos, sobre todo con calor o humedad elevada, la reposición de sodio y de líquidos perdidos por el sudor cobra relevancia, siempre considerando que la sudoración y la eliminación de sales varían de una persona a otra. Beber más de lo necesario, advierte la misma entidad, puede alterar la concentración de sodio en sangre y producir un cuadro conocido como hiponatremia.

En la práctica, la recomendación combina tres pasos: identificar si se trata de hidratación cotidiana, de reposición tras una pérdida aguda (diarrea, vómitos, fiebre) o de un esfuerzo físico sostenido; elegir el tipo de bebida según ese escenario; y consultar al médico ante síntomas de deshidratación, antecedentes cardiovasculares o renales, o uso de medicamentos que modifican el equilibrio hidroelectrolítico. En la Argentina, las consultas pueden dirigirse al centro de salud u hospital público más cercano, y en cuadros agudos con signos de gravedad, a la guardia hospitalaria o a la línea de emergencias local.

PV
Patricia VillalobosSalud y medicina

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo