Final con sabor a poco: Argentina chocó contra el palo, contra el árbitro y contra sus propios nervios
La Albiceleste no pudo quebrar el cero ante Paraguay en Rosario y se quedó con las ganas del oro en los 90 minutos. Ahora la medalla se define por penales, y el país ya se muerde las uñas.
Arranco con la jugada que me dejó clavado en la silla hasta el final del partido: centro desde la izquierda, Ramiro Tulián la puso medida, Facundo Jainikoski entró como nueve de área y la pegó cruzada, besando el palo. Palo. Palo bendito. La pelota pasó rozando la red como burlándose de una final que Argentina merecía ganar y no pudo.
El cero a cero entre la Albiceleste y Paraguay en el estadio Marcelo Bielsa de Rosario dejó la final del fútbol masculino de los Juegos Suramericanos sin dueño. El oro, que es lo único que importa, se va a definir desde los doce pasos. Y uno, que ya vio suficientes definiciones por penales como para saber que el corazón no aguanta, se prepara para lo peor.
Un segundo tiempo de y oportunidades desperdiciadas
El complemento fue un monólogo argentino. Placente metió mano en el entretiempo, cambió nombres y el equipo fue encima. Jainikoski, que había ingresado tras el descanso, volvió a quedar cara a cara con el arco y esta vez le pegó de derecha: palo otra vez. Después armó una pared con Franco Domínguez y la tiró afuera. Tres situaciones claras, ninguna adentro. Paraguay, agazapado, esperaba el contragolpe como equipo chico que sabe hacer los tiempos.
Paraguay resistió como pudo y terminó con diez
El conjunto de Antolín Alcaraz se paró con la defensa cerca del área propia y apostó a la velocidad de Pedro Zarza y Junior Gamarma. La más clara guaraní fue un remate de Gamarra que contuvo bien Máximo Leguizamón. Sobre el final, Thiago Fernández se fue expulsado por doble amarilla y Paraguay terminó el partido pidiendo la hora, como esos equipos que se aferran al resultado como a la tabla de posiciones en la última fecha.
- Argentina generó al menos tres situaciones claras en el segundo tiempo, todas con Jainikoski como protagonista.
- Paraguay terminó con diez por la expulsión de Thiago Fernández.
- Perú se llevó el bronce al vencer 2-1 a Chile.
- La final se define por penales, con horario y escenario a confirmar.
“Yo le decía a mi viejo que era penal si Jainikoski se animaba a definir de zurda. Y mírenlo, le pegó con la derecha y se fue al palo. Así no se puede, pibe.”Carlos, hincha de la tribuna popular
El recorrido argentino hasta acá fue de menos a más: victoria 1-0 sobre Uruguay, empate 1-1 con Venezuela que le alcanzó para pasar por diferencia de gol, y semifinal agónica ante Perú con gol de Santiago Espíndola cerca del cierre. Paraguay, mientras tanto, venía de ganarle 1-0 a Chile en semis y de haberle ganado 2-1 a la misma Argentina en el Grupo B. O sea, dos veces en pocos días, mismos rivales, resultados distintos.
El próximo partido es la definición por penales. No hay hora ni formación confirmada, pero la cita ya está agendada en el calendario del corazón argentino. Y yo, mientras tanto, me quedo pensando en ese palo de Jainikoski, en esa pelota que no quiso entrar y que ahora se carga toda la mochila del resultado. El fútbol, a veces, es así de cruel: te da todo y te quita lo único que vale.
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