El tipo que enseñó a todo el mundo que los adultos también pueden ser chicos: la vida de Jim Henson, el genio detrás de los Muppets
Arrancó como titiritero a los 17 años en un programa que duró tres semanas, construyó un universo que sigue vivo medio siglo después y se murió a los 53 sin haber terminado de inventar. Esta es la filosofía que dejó.
Acá va una verdad incómoda: el hombre que más nos hizo reír de chicos nunca terminó de crecer. Y eso, lejos de ser un defecto, fue toda su declaración de principios. Jim Henson murió en mayo de 1990, a los 53 años, víctima de un choque tóxico por una infección bacteriana, en pleno apogeo creativo. Tenía razón cuando decía que la gente más sofisticada que conoce son todos niños por dentro. Lo que no aclara la frase es que él se tomó ese mandato al pie de la letra y construyó un imperio con él.
De un programa cancelado a las tres semanas
Su debut como titiritero fue a los 17, en un programa infantil que duró exactamente lo que tarda en enfriarse un café en Houston en agosto: tres semanas. Pero de ese paso en falso salió Sam and Friends, el show que hizo con Jane Nebel (su futura esposa) y que plantó la semilla de todo lo que vino después: los Muppets, Barrio Sésamo, Fraggle Rock y una manera de hacer títeres que nadie había probado.
La regla de oro de Henson era casi una receta de cocina y del día a día: los personajes más interesantes son los que tienen una fijación o un rasgo que se puede exagerar. En lo que exagerás, se vuelve divertido y la gente ve ese rasgo en sí mismos. O sea, lo mismo que pasa cuando un colega te cuenta por décima vez la misma anécdota de un asado: el ridículo se vuelve catarsis colectiva.
“Absurdo es tomar lo que es realmente la vida y llevarlo a una abstracción que la gente reconozca.”Jim Henson
El legado y la pregunta que queda
Después de su muerte, Disney se quedó con los personajes y los fue empujando en su catálogo durante décadas. Pero la pregunta que sobrevive es más jugosa que el merchandising: ¿el humor absurdo y la ternura todavía son una combinación viable en la tele de hoy, o el formato que inventó Henson ya es un animal en extinción? Mi sospecha es que, mientras haya alguien dispuesto a mirarse el ombligo con un títere de rana, el formato va a seguir latiendo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo