Devoto se vacía a empujones y los internos terminan en Marcos Paz con lo puesto
Más de mil detenidos ya fueron reubicados en el Complejo VIII; abogados y presos denuncian que los bolsones con sus pertenencias nunca llegaron
Ah, las películas de acción que vemos en Houston eran pura ficción al lado del guion real: vallan la calle, identifiquen a cada vecino que vuelve a su casa, y de una cápsula blindada salgan micros del Servicio Penitenciario escoltados por Prefectura. Eso es lo que viene pasando en Devoto desde el viernes pasado, y la postal se repite con un ritmo que ya asusta.
El operativo de vaciamiento del penal avanza a paso firme: al martes ya habían salido hacia el Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz unos 1.050 internos, casi el 60 por ciento de una población que rondaba las 1.500 personas. Cada cápsula es un combo de camionetas y micros flanqueados por la Prefectura Naval Argentina, el SPF y la Policía de la Ciudad.
La logística oficial versus la vida real
El Servicio Penitenciario Federal desplegó un dispositivo bastante pensado sobre el papel: 3.000 bolsones precintados para guardar efectos personales, monitoreo satelital en los vehículos, triaje médico, pulseras con código QR para identificar a cada interno, 224 teléfonos públicos en destino y hasta un canal de WhatsApp para responder consultas. Sin embargo, en el papel todo brilla; en el piso, no tanto.
Pasadas las 48 horas del traslado, varios internos y sus abogados detectaron que los bolsones con ropa, frazadas y elementos de higiene no habían aparecido en Marcos Paz. El sector AC1 de la Unidad 1 tenía previsto iniciar una huelga de hambre para que se los devuelvan, y los presos con régimen semiabierto del pabellón externo 50 lo vieron suspendido en forma transitoria, a la espera de revisión.
“Mi cliente no tiene ni una foto ni una frazada”Patricia Croitoru, abogada de uno de los internos trasladados el domingo
La defensora confirmó que desde el SPF prometieron compensar con más tiempo de visita una vez terminado el operativo (un consuelo que abriga poco, claro). El juez Santiago Bignone rechazó el lunes a la noche un habeas corpus que buscaba garantías sobre el traslado; la decisión no calmó a nadie.
Para terminar de cerrar el cuadro, vale un dato del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena con corte a diciembre de 2024: el 61,5 por ciento de los detenidos de Devoto estaba procesado y el 38,5 por ciento condenado, con edades entre 21 y 70 años y un promedio de 35. Gente grande, con causas abiertas en muchos casos, que de un día para otro cambia de techo sin saber dónde quedó la camisa. Si te interesa el tema, seguí el hilo: la película de Devoto todavía tiene capítulos por delante.
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