Después de medio siglo, alguien encontró los 89 segundos que le faltaban a "Los demonios"
La película maldita de Ken Russell vuelve a las salas en su versión completa de 114 minutos, restaurada en 4K. La historia de un rollo perdido, una monja posesísima y un director al que le rompieron el corazón.
Dicen que las cosas del demonio son así: aparecen cuando quieren. Y miren si no. Después de más de cinco décadas dando vueltas en copias mutiladas, "Los demonios" de Ken Russell vuelve a las salas en la versión que su director consideró definitiva, 114 minutos restaurados en 4K que desde el 16 de octubre se proyectan en España y que hasta hace poco solo se habían visto una vez, en el BFI Southbank de Londres. Yo, cuando me contaron la historia, me acordé de esas películas de videoclub que venían con diez minutos menos y uno se quedaba con la duda de si le habían metido tijera o si era un mito urbano. No, acá no había rumor: faltaban 89 segundos exactos, los que la Agencia Británica de Clasificación de Películas le sacó al filme en los años setenta y que aparecieron en un rollo misterioso catalogado como "C Cut 89".
De Loudun a la hoguera
La historia que cuenta Russell es real y el siglo XVII, en un convento de ursulinas en la localidad francesa de Loudun. Varias monjas dijeron estar poseídas, acusaron al sacerdote Urbain Grandier de haberlas embrujado, y el hombre terminó quemado vivo en la plaza. Aldous Huxley, el mismo que escribió "Un mundo feliz", se obsesionó con el caso y lo transformó en la novela "Los demonios de Loudun". A partir de ahí, Russell armó una película con Vanessa Redgrave como la madre superiora Jeanne des Anges y Oliver Reed como Grandier, rodada en un momento en que el director estaba en su pico creativo y de conflicto con todo el mundo.
La búsqueda que llevó años
El crítico británico Mark Kermode, que conoció a Russell y se obsesionó con la causa, se pasó años rastreando ese metraje perdido con ayuda de la filial británica de Warner Bros. y de archivistas independientes. Cuando lo encontró, lo llevó directo a Russell, que en 2004 pudo armar por fin su montaje completo. La diferencia no era menor: la copia británica que circulaba llegaba a 111 minutos, la estadounidense a 108. Las tijeras no habían sido caprichosas. Kermode lo dijo sin vueltas: "Estas alteraciones le rompieron el corazón a Ken Russell porque el material eliminado no solo contenía parte de su mejor trabajo, sino que también encapsulaba el corazón temático de la película".
Un filme que incomodó a medio mundo
No es que al público le molestara: le molestó a quien correspondía. En los años setenta, 17 municipios de Gran Bretaña la prohibieron directamente y donde se pudo ver fue con calificación X, o sea, sólo para mayores de 18 años. Finlandia la tuvo vedada hasta noviembre de 2001. Y el Vaticano, ni lerdo ni perezoso, condenó la película y pidió que se levantaran sus proyecciones en el Festival de Cine de Venecia. Para colmo, Russell siempre sostuvo que no era una película sobre posesiones sino sobre otra cosa bien distinta: "Para mí, trataba sobre el lavado de cerebro, sobre la toma del poder por parte del Estado", dijo el director, fallecido en 2011.
Qué cambia con la versión completa
- Las escenas restituidas son 89 segundos en total, los que faltaban en todas las copias comerciales desde los años setenta.
- La copia británica que circulaba tenía 111 minutos; la estadounidense, 108. La versión definitiva del director suma 114.
- Se proyecta por primera vez íntegra en salas comerciales de España, tras una única exhibición en el BFI Southbank de Londres.
- Llega restaurada en 4K después de un trabajo de búsqueda que llevó años, a cargo del crítico Mark Kermode.
- La cinta contó con calificación X en Reino Unido, fue prohibida en 17 municipios británicos, vetada en Finlandia hasta 2001 y condenada por el Vaticano en su paso por Venecia.
Recomendación sin vueltas: si tienen cerca una sala que la esté pasando, vayan. No todos los días se ve una película que el Vaticano quiso enterrar, que le rompieron el corazón a su director y que, medio siglo después, alguien fue a rescatar de un rollo perdido. A mí me pasó que cuando terminé de investigar el tema me dieron ganas de poner el VHS (mental) y volver a verla. Aunque sea una vez más, ahora completa.
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