Saltar al contenido
Houston Noticias
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.545,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 -0,32%Dólar MEP $1.550,70 -0,40%Riesgo país 607 pb 0,00%
JUE, 01 OCT 2026
Entretenimiento

Chiquito, Lucas y un juicio que todavía da para reír (y para discutir)

El documental «El otro Chiquito» repasa la carrera del humorista español y vuelve sobre la pelea legal por Lucas Grijander, el personaje que Florentino Fernández construyó a su manera y que terminó en los tribunales.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Chiquito, Lucas y un juicio que todavía da para reír (y para discutir)

Dicen que reírse de uno mismo es saludable, pero litigar por la carcajada ajena ya es otro deporte. El documental «El otro Chiquito» se anima a las dos cosas: repasa la historia de Chiquito de la Calzada, ese comediante español que rompió los moldes con una forma de hablar y de moverse que parecía inventada en otro planeta, y se mete de lleno en el juicio que enfrentó su figura con Lucas Grijander, el personaje que interpretaba Florentino Fernández en el programa «Esta noche cruzamos el Mississippi».

La película parte de una idea original de Diego San José y se apoya en entrevistas, recreaciones y un recorrido por la trayectoria de Chiquito. El objetivo declarado es entender cómo se construyó su humor y, al mismo tiempo, qué pasó cuando otro personaje tomó prestado su repertorio de gestos y expresiones y lo llevó a la televisión, al merchandising y hasta a giras por España con el grupo «Lucas y sus janders».

Quién habla y desde dónde

  • Florentino Fernández, protagonista directo del conflicto y creador de Lucas Grijander.
  • Pepe Navarro, otro de los involucrados en la historia.
  • Manuel Jabois, Ramón García y Juan Y Medio, con análisis y recuerdos del ámbito televisivo.
  • Celia Villalobos y Mario Conde, como parte del conjunto de testimonios reunidos.

La narración empieza por el ascenso de Chiquito, su evolución y las características de su comicidad, y después salta al juicio. Esa decisión no es menor: en lugar de ir directo al choque legal, el documental elige mostrar primero al humorista, su vocabulario, sus movimientos y su forma de contar chistes, para que el conflicto posterior se entienda como parte de una historia más grande.

(Acá hago un paréntesis a mi modo: quien no haya visto a Chiquito en su época se va a encontrar con un señor que parecía haberse caído dentro de un lenguaje nuevo y decidió quedarse ahí. Para el lector de Houston que imagina el humor hispano como algo lejano, baste decir que la gracia era física y verbal al mismo tiempo, como un payaso de circo que además hablara en clave.)

“El caso abre preguntas sobre la imitación humorística, la construcción de una identidad artística y el uso comercial de rasgos que el público reconoce.”El otro Chiquito

El formato combina las entrevistas con recreaciones, y ahí aparece uno de los aciertos del documental: no se queda en el chisme ni en el recuento del expediente, sino que usa el juicio como excusa para discutir algo más de fondo, que es hasta dónde llega el parecido humorístico y dónde empieza la apropiación. El recorrido funciona como retrato del comediante y, al mismo tiempo, como espejo de una televisión española que en los años noventa y dos mil vivía obsesionada con los personajes imitadores.

Mi recomendación, sin vueltas: si te interesa el humor como oficio y te preguntás qué pasa cuando un gesto se vuelve marca, esta película te va a entretener y te va a incomodar a partes iguales. No es un documental para fans solamente; es para cualquiera que alguna vez se haya reído con una imitación y después haya pensado dos veces en quién la inventó.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo