Saltar al contenido
Houston Noticias
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.550,00 +0,65%Dólar MEP $1.538,00 -0,32%Riesgo país 597 pb +1,36%
MIÉ, 14 OCT 2026
Entretenimiento

Adentro de una ballena y enredado con su viejo: la rareza que propone Whalefall

Brian Duffield mezcla supervivencia extrema con un drama padre-hijo que no busca simpatía fácil, y deja a Austin Abrams solo contra el cetáceo y sus propios fantasmas.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos · · lectura 2 min
Adentro de una ballena y enredado con su viejo: la rareza que propone Whalefall

Acá va una de esas propuestas que o te atrapa o te revolea el pochoclo, y no hay término medio. Whalefall, la nueva película de Brian Duffield, empieza donde casi nadie se anima: en la panza de una ballena gigante. Sí, adentro. Un tipo forcejea por no morirse ahogado mientras el reloj corre y el estómago del bicho se convierte en su departamento temporario. Y como si la cosa no fuera ya lo suficientemente incómoda, el films suma un drama familiar con todas las letras: el protagonista, interpretado por Austin Abrams, se la pasa manteniendo conversaciones con su padre muerto mientras intenta salir. Vamos, como cuando limpiás la pileta de la cocina y de repente te acordás de que tenés que llamar a tu viejo y nunca lo llamaste.

Lo visual zafa, lo emocional divide

El diseño del interior del cetáceo es de lo mejorcito del filme: transmite la claustrofobia y la ansiedad de estar a un tris de pasarla mal de verdad. El problema es que Duffield no se queda en el efectismo puro y mete el bisturí en la relación padre-hijo, con flashbacks y diálogos que van y vuelven como mensajes de WhatsApp sin respuesta. Amor no dicho, despedidas postergadas, vínculos que se rompen sin épica ni grandeza: todo eso en paralelo con un señor peleándole a una ballena.

Austin Abrams carga con la historia al hombro, y se nota. El tono recuerda a Ad Astra, esa peli donde Brad Pitt hablaba con su papá entre viaje interplanetario y viaje interplanetario. Si te copa esa frecuencia, Whalefall te va a encontrar. Si no, te va a resultar distante, frío, y un poquito embole. El tramo final tira toda la carne al asador con efectos generados por computadora y una conclusión a lo grande, aunque el camino hasta ahí repite secuencias de escape que, por la lógica del espacio, tienen margen de maniobra corto (algo así como tratar de estacionar en el centro de Houston un domingo a las cinco de la tarde).

  • Brian Duffield dirige un thriller de supervivencia con un hueso dramático familiar adentro.
  • Austin Abrams protagoniza casi en soledad: él solo contra la ballena y contra su propia historia.
  • El diseño del interior del cetáceo es el hallazgo visual más fuerte de la película.
  • La relación con el padre muerto funciona como motor y a la vez como riesgo: emociona a unos, deja fríos a otros.
  • La recepción se anuncia dispar: quien busca puro adrenalina puede quedar conforme; quien quiere drama entero, decide después de verla.

¿Mi recomendación sin vueltas? Si te gustan las pelis raras, de esas que no entran en ninguna etiqueta y te hacen pensar más de la cuenta después de los créditos, dale play. Si buscás algo más clásico, con tiburones y chica en bañador, seguí de largo. Whalefall no es para todos los paladares, y eso, lejos de ser un defecto, es lo que la hace interesante.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo