Houston Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 0,00%Dólar blue $1.560,00 +0,32%Dólar MEP $1.536,20 -0,03%Riesgo país 506 pb +3,27%
MIÉ, 16 SEPT 2026
Turismo

A 40 kilómetros de El Soberbio, una reserva que se navega en kayak y se come en hoja de banano

La reserva Margay combina cabañas sobre el arroyo Paraíso, senderos por la selva paranaense y un vivero que produce hasta 200.000 plantines por año. Una escapada de dos o tres días en pleno corazón de Misiones.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos · 15 DE SEPT DE 2026 · lectura 2 min

Hay que decirlo de entrada: la selva no es un shopping. Quien piense que una escapada a Misiones es sinónimo de Cataratas y souvenir de madera tallada, se está perdiendo la mejor parte. Margay es una reserva privada que está a 40 kilómetros de El Soberbio y a 290 de Iguazú, y que propone algo que en Houston, Texas, sería impagable: silencio, monte y agua dulce servida en deck propio.

La estadía recomendada es de dos o tres días, suficiente para combinar caminatas, navegación en kayak y la visita al vivero Kawsay, donde se producen especies nativas destinadas a recuperar ambientes degradados y al arbolado urbano. Es, en criollo, turismo que deja algo más que fotos: deja plantas.

Qué llevar en la mochila

  • Muda de ropa para mojarse, porque el kayak no perdona.
  • Calzado de trekking con buen agarre.
  • Pantalón largo y camisa de manga larga para protegerse de los mosquitos y las ramas.
  • Abrigo para la noche: en Misiones refresca más de lo que uno espera.
  • Repelente, protector solar, sombrero y anteojos de sol. Febrero y marzo son los meses ideales para la visita.

El alojamiento son cuatro cabañas sobre la ribera del arroyo Paraíso, rodeadas de vegetación. Tienen un deck que invita a desayunar o merendar mirando el agua, como si uno tuviera una oficina con vista al mejor paisaje de la provincia. La gastronomía apuesta a preparaciones frescas y orgánicas con identidad misionera; de noche, la propuesta pasa por juntarse alrededor del fogón, hablar de la cultura guaraní y comer pescado cocinado en hojas de banano. Aclaremos: nada de cinco tenedores, sí de sabores con raíz.

Qué se hace durante el día

Las opciones se dividen en tres. Senderos autoguiados para los más independientes. Caminatas con guía profesional, que va explicando plantas y animales del monte. Y recorrida por el arroyo en kayak, para los que quieran ver la selva desde abajo. La visita al vivero Kawsay es el cierre perfecto: se ve cómo se crían las especies nativas y se entiende por qué restaurar es un trabajo de hormiga. Ese vivero genera entre 100.000 y 200.000 plantines por año.

El contexto: selva paranaense en serio

Margay ocupa 65 hectáreas dentro del área de amortiguación de la Reserva de Biosfera Yabotí, que protege 253.000 hectáreas de selva paranaense. El trabajo ambiental incluye el cuidado del palo amargo, el seguimiento de fauna con cámaras trampa para reducir la caza y sistemas agrícolas que integran cultivos y árboles nativos para recuperar suelos. Además, el proyecto M2 x Naturaleza busca restaurar superficies afectadas por actividades productivas e incendios. En criollo: no es solo un lodge lindo, es un enclave que intenta reparar el daño que otros le hicieron al monte.

Mi recomendación, sin vueltas: vayan. Lleven repelente, ropa para mojarse y la cabeza abierta. Es de esos viajes que, cuando uno vuelve, sigue escuchando el agua del arroyo.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo