Saltar al contenido
Houston Noticias
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.545,00 0,00%Dólar blue $1.565,00 -0,32%Dólar MEP $1.553,80 +0,32%Riesgo país 674 pb +0,30%
JUE, 22 OCT 2026
Turismo

Villa Ortúzar se reinventa en silencio: cocineros y pasteleros eligen el barrio porteño de casas bajas y alquileres que aún se pueden pagar

Un asador, una pastelería en un galpón, una confitería y un restaurante con manteles y velas desembarcaron en una zona de poco tránsito peatonal. La diferencia de precio en los alquileres y los metros cuadrados que eso libera fueron el motor de una movida que apuesta a que el cliente vaya a buscarlos.

DO
Daniela Ochoa MendietaInmigración y comunidad · · lectura 3 min
Villa Ortúzar se reinventa en silencio: cocineros y pasteleros eligen el barrio porteño de casas bajas y alquileres que aún se pueden pagar

Les cuento una escena que viene repitiéndose en las últimas semanas del lado oeste de la Ciudad de Buenos Aires. Un cocinero que trabajó años en cocinas del centro se cansó de pagar alquileres imposibles, miró un mapa y se instaló en Villa Ortúzar. Hoy atiende en un local con vereda al sol y mesa para veinte personas, algo que en Chacarita o en Núñez le hubiera costado al menos un veinte por ciento más. No llegó a un polo gastronómico de moda. Llegó a un barrio de casas bajas, árboles grandes y vecinos que todavía se conocen por el nombre. Y esa elección, multiplicada por varios emprendedores, empieza a cambiar el mapa de la Comuna 12.

La cuenta que hizo cada cocinero

La decisión de abrir en Villa Ortúzar no fue un golpe de intuición. Los alquileres comerciales del barrio se ubican entre un 15 y un 20 por ciento por debajo de los valores que se manejan en zonas gastronómicas ya consolidadas, según coinciden los propios inquilinos. Esa diferencia, en la práctica, se traduce en metros cuadrados extra que en Palermo o en Colegiales serían directamente inaccesibles: depósito para la mercadería, cocina amplia, mesas al aire libre cuando el día acompaña, estacionamiento sin rotar dos veces a la cuadra. Para quienes se dedican a la gastronomía, es una ecuación casi obvia: menos gasto fijo, más margen para cocinar y para recibir al público con tiempo.

  • Un asador de cortes clásicos que recaló en una esquina sin tradición parrilla.
  • Una pastería instalada dentro de un galpn de materiales sobre una avenida interna, con mesas espaciadas y desayuno largo.
  • Una confitería con historia barrial que renovó propuesta sin perder clientela.
  • Un restaurante de manteles largos y velas que eligió el barrio para escapar de la trilla turstica.

El contexto ayuda a entender por qué la movida se aceleró ahora. Según el Censo 2022, la Comuna 12, que agrupa a Villa Urquiza, Saavedra, Coghlan, Villa Pueyrredón y a este Villa Ortúzar del que les hablo, fue la que más creció en población entre 2010 y 2022. Más vecinos, más familias, más oficinistas que cruzan desde Agronomía o desde Paternal. Cada nueva apertura, además, arrastra a la siguiente. La pastelería del galpón, por caso, recibe sobre todo gente que va a trabajar o a tener reuniones y termina quedándose: vende más desayuno largo en el lugar que pasteles para llevar, y el ticket promedio supera al de la misma marca en otro barrio. El boca a boca, en un barrio chico, hace el resto.

Lo que más me gusta de esta historia, se los confieso, es el contraste. En una Ciudad que parece condenada a repetir la misma postal de siempre, un grupo de cocineros y pasteleros eligió la vereda ancha, el árbol grande y la cuadra tranquila. Apostaron a que la gente vaya a buscarlos por lo que sirven, no por pasar de largo. Y por ahora, con alquileres que aún se pueden pagar y vecinos que todavía miran a los ojos, la cuenta les está cerrando.

DO
Daniela Ochoa MendietaInmigración y comunidad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo