El oro las juntó y un micrófono las separó: Clark se hartó y se fue al vestuario
Estados Unidos le ganó la final a Francia en Berlín y se llevó su quinto Mundial seguido. El título quedó en segundo plano cuando una pregunta sobre su relación con Angel Reese cruzó la línea para Caitlin Clark.
La final del Mundial femenino en Berlín tenía que ser una fiesta y lo fue, pero el ruido lo hizo un micrófono y no un aro. Estados Unidos vapuleó a Francia por 97-79, levantó su quinta corona consecutiva y volvió a demostrar por qué hace años es la pesadilla del resto del planeta. Pero en la conferencia posterior, cuando todo debería haber sido champagne y selfies, Caitlin Clark tomó el micrófono, le puso punto final a la pregunta y se levantó. Así, tal cual.
Una pregunta fuera de juego
Un reportero le consultó si ella y Angel Reese, archirrivales desde la NCAA y ahora compañeras en el seleccionado, por fin eran amigas. Clark lo paró en seco: Siempre hemos sido amigas. Después, señalándolo con el dedo, completó: No intentes hacer eso. No intentes hacer eso. Y se fue. Un colaborador del staff se acercó al periodista para cerrar el tema.
“Siempre hemos sido amigas. No intentes hacer eso.”Caitlin Clark, base de Indiana Fever y figura del seleccionado estadounidense
La escena fue un gol en contra de la prensa estadounidense, que lleva años inflando un enfrentamiento entre dos jugadoras que hoy, claramente, están del mismo lado. La base del Fever aportó 12 puntos y 3 asistencias en la final, números discretos para su nivel, pero suficientes para una jugadora que en Europa hizo de armadora y de spiethrower, la lanzadora de pelotas largas, equivalente a un cinco futbolero que también se anima a tirar el centro largo. Reese, en tanto, sumó 3 puntos y 3 rebotes en apenas 9 minutos, siempre yendo al rebote como un nueve de área que vive del segundo palo.
Rivalidad de portadas, amistad de vestuario
El origen de toda esta novela fue la final universitaria NCAA de 2023, cuando LSU de Reese le ganó a Iowa de Clark. Desde ahí, cada cruce entre las dos se convirtió en evento, con cruces físicos, declaraciones picantes y una cobertura que pareció más interesada en el show que en el básquet. Hasta que Berlín las juntó otra vez, esta vez con la misma camiseta, y la pantalla se quedó sin margen para la pelea.
- Estados Unidos ganó los cinco partidos del torneo sin perder un solo encuentro.
- Es el quinto título mundial consecutivo para el seleccionado femenino.
- Caitlin Clark terminó con 12 puntos y 3 asistencias en la final.
- Angel Reese aportó 3 puntos y 3 rebotes en 9 minutos.
- Francia fue el mismo rival de la final de los Juegos Olímpicos de París.
Carlos, hincha de toda la vida del básquet de selección, lo resumió en la tribuna con una frase que me quedó dando vueltas: Ya está, dejalas disfrutar el oro en paz. Y tiene razón. Porque lo de Berlín no fue una pulseada entre dos, fue una lección de equipo. La próxima parada para Clark y Reese será el arranque de la temporada de la WNBA con Indiana Fever y Chicago Sky, donde la novela, seguro, seguirá dando capítulos. Veremos si el micrófono, esta vez, se porta bien.
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