Saltar al contenido
Houston Noticias
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.540,00 +0,33%Dólar blue $1.560,00 +0,32%Dólar MEP $1.544,10 +0,10%Riesgo país 648 pb +4,18%
LUN, 19 OCT 2026
Entretenimiento

El búfalo le ganó la pulseada al lobo: así muta el duelo de Kayce Dutton en la nueva entrega de "Marshals"

Luke Grimes cambia de animal espiritual y el giro dice más sobre el estado emocional del personaje que cualquier diálogo. Lo que se vio en los episodios dos y tres de esta temporada.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos · · lectura 2 min
El búfalo le ganó la pulseada al lobo: así muta el duelo de Kayce Dutton en la nueva entrega de "Marshals"

Hay algo muy disfrutable de la serie Yellowstone y su sucesor Marshals que es la manía de convertir cada animal que aparece en pantalla en un sermón budista con patas. Y en la segunda temporada del spin-off, el equipo crió un búfalo y le dio protagonismo absoluto. Sí, un búfalo: ese bicho enorme que parece un placard con cuernos y que hasta ahora era apenas figurante decorativo en el rancho de los Dutton. Bueno, ahora es la estrella del melodrama interno de Kayce, y reemplaza nada menos que a los lobos, que durante cuatro temporadas le hicieron el aguante simbólico al personaje de Luke Grimes.

Para quien llega: en Yellowstone, los lobos eran el espejo andante de Kayce. El lo dijo casi textual: "No soy tu amigo. Soy tu enemigo. Me guste o no, lo soy". Y al cierre de la cuarta temporada, en el ritual indígena de visión llamado Haŋbléčeyapi, una nena vestida de blanco lo llevó al borde de un precipicio con dos caminos. La nena era, en realidad, su animal espiritual: el lobo. Todo muy místico, todo muy Dutton.

Lo que pasa en los episodios nuevos

En el segundo episodio, Kayce está en el Campamento Este mirando sus tierras y ve al búfalo pastando lejos. Después se va a la tumba de John Dutton y habla con su hijo Tate. En el tercero, la escena se repite pero con un plus: descubre a Tate tirando al blanco (algo que el pibe nunca había hecho), intenta charlar con él, no le sale, y vuelve a ver al búfalo ahí, mirándolo. La insistencia del bicho en el mismo momento del duelo no es casualidad, y la serie lo sabe.

La conversación con Mo es la que termina de cerrar la interpretación. No resuelve el misterio pero lo empuja: el búfalo ya no habla del conflicto entre Kayce y la familia (eso lo hacía el lobo). Ahora señala algo más íntimo, más de uno solo. Es el procesado puro de la muerte de Monica y la necesidad de encontrar un motivo para levantarse al otro día.

¿Me preguntás a mí qué pienso? Que el cambio de animal es una declaración de intenciones del showrunner. El lobo era pelea, era conflicto, era esa dualidad de Kayce entre el rancho y la sangre. El búfalo es otra cosa: es peso, es quietud, es aguantar parado mientras el mundo pierde sentido. Es el duelo en estado bruto, sin épica. Y a mí, que miro televisión para desconectar después de un día largo acá en Houston, esa decisión me parece más honesta que cualquier monólogo que le hubieran podido escribir al personaje. Si te copa el costumbrismo ranchero con bajada simbólica, esta temporada te la va a hacer fácil. Y si no, también: mirala igual.

ME
Mariana EcheverríaCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo